Viernes, 06 Diciembre 2019
Viernes, 11 Mayo 2018 12:13

Siria -Cuba

Tema: * La situación en Siria tras el bombardeo de Estados Unidos y sus aliados.

           * El fin de mandato de Raúl Castro en Cuba

INVITADOS: Angelo Flórez de Andrade - Oscar Londoño

Jorge Camargo - María Gardeazabal | Dirige: beto diaz 

Published in Artículos

Por: Jorge Iván Cárdenas

Desde que a el magnate se le dio por presentarse a las elecciones presidenciales en Estados Unidos, siempre ha tenido dos cosas relevantes: Primero, su show mediático para saber llegarle a la ciudadanía, y segundo sus políticas económicamente proteccionistas, que plantean reformar los bloques comerciales a nivel mundial. Siendo este último tema relevante a tratar en el presente artículo.

Sus ataques continuos y de forma despiadada a México, no solo en temas de inmigración, si no también en temas de productividad industrial generan conmoción en los mercados financieros y de activos. Pues Trump empezó el año 2017 con fuertes acusaciones a los fabricantes de automóviles BMW y Toyota, indicándoles que, si establecían plantas de producción en México, sus vehículos tendrían tasas impositivas más altas en el mercado de vehículos de los Estados Unidos.

Trump también ha mencionado que el acuerdo de libre comercio de América del Norte, ósea el NAFTA debe ser revisado y corregido, porque a su criterio Estados Unidos está perdiendo representatividad y beneficios comerciales. Adicionalmente Trump felicita a Gran Bretaña, por establecer un “Brexit” radical con el objetivo de dejar el mercado único de la Unión Europea. Siendo así que estas acciones y pensamientos de política económica, son el más fuerte argumento en contra del libre mercado y las economías a escala, y por el contrario promueve el proteccionismo de la industria de su país y genera un nuevo actuar entre el paradigma de instituciones financieramente representativas a nivel mundial como es el Fondo Monetario Internacional.

Y es que Trump no está del todo mal. ¡El entiende que, al cerrar las fronteras comerciales, Estados Unidos se verá obligado a hacer crecer su sistema productivo para satisfacer su demanda interna de bienes y servicios…claro esto tiene un costo! Y los economistas a favor del libre comercio y movilidad de capitales, dirán: “Si cierra fronteras y restringe la movilidad de capitales, ¿De donde se piensa financiar para aumentar el gasto público que se requiere para hacer crecer el sistema productivo de Estados Unidos?” ... pues yo les respondería con esta máxima a esos economistas: “Es el hombre más poderoso del mundo”.

Las agencias calificadoras de riesgos y las instituciones financieras, generalmente han aplaudido con entusiasmo el control de la deuda, la austeridad y la regla fiscal de los países en materia monetaria. Pero eso está cambiando, el Fondo Monetario Internacional estima que la política fiscal expansiva de Trump aumentaría las expectativas de crecimiento del Producto Interno Bruto de los Estados Unidos. ¡Claro, es Keynesianismo puro y estoy de acuerdo!, lo importante para resaltar es que el FMI está patrocinando políticas económicas Keynesiana que ni en plena crisis del 2008 quiso adoptar para salir de la misma crisis.

Por otro lado, esa misma semana la prestigiosa agencia calificadora de riesgo Moody`s ratifica la calificación AAA para los Estados Unidos, siendo consciente de la política proteccionista, fiscal expansiva y descontrol de la regla fiscal que Trump va a realizar en los Estados Unidos con el objetivo de aumentar su producción interna. Otro gesto más del poder de influencia que tiene el Presidente de los Estados Unidos en materia económica en el mundo y sus instituciones.

¿Y usted se preguntará que tiene que ver esto con Colombia? Pues estimado lector o lectora, en primer lugar y recientemente se aprobó una Reforma Tributaria con el objetivo de mantener las cuentas fiscales en orden y hacer que las mismas calificadoras de riesgo – esas que le pusieron AAA a Estados Unidos por políticas fiscales expansivas – nos mejoraran la calificación por hacer políticas fiscales restrictivas como la aprobación de la última Reforma Tributaria. Lo cierto es que el mismo día en que Moody´s le pone AAA a Estados Unidos, consiente de una alta deuda que traerá la posesión a Trump, a nosotros como América Latina nos dicen que el panorama de crecimiento es negativo por una alta deuda y falta de reformas estructurales en política económica.

¿Me hago entender? Pues lo que quiero decir, es que a Estados Unidos lo felicitan por que van a gastar más dinero y los países de América Latina los castigan porque están siendo juiciosos con su regla fiscal. Este suceso nos brinda argumentos para decir que nos equivocamos al aprobar la última reforma tributaria, porque de nada sirvió.  Las agencias calificadoras de riesgos siguen siendo escépticas con las economías latinoamericanas, el ministro Mauricio Cárdenas -el cual no tengo ningún parentesco familiar- reduce la meta de crecimiento económico del 3% a un 2.5%, en la revisión del Plan Financiero del 2017 presentado el 18 de enero del presente año y además ni hablar de la indignación de la ciudadanía que causo la aprobación de dicha reforma tributaria, ya el gobierno conoce el costo político que tiene que asumir.

Seamos sinceros en materia económica, no podemos seguir en unos costos hundidos creyendo que la austeridad, el control fiscal y el libre comercio nos van a llevar por una senda de crecimiento económico, la política económica mundial está cambiando y la confianza que tenemos en las antiguas instituciones y bloques financieros están en un proceso de transformación. El proteccionismo y el desarrollo interno de las economías es la nueva tendencia a nivel mundial, es la oportunidad que tenemos para que nosotros como país también renegociemos más de un acuerdo comercial que quedo a medias con grandes economías y debilito el aparato productivo del país, a tal punto que el problema inflacionario tiene una gran dependencia de los bienes importados y además dependiéramos de las materias primas para crecer económicamente, y no de la diversidad productiva.

Llego el momento de que nosotros como colombianos creamos realmente que es lo que tenemos y ahora que “no tenemos conflicto”, empecemos crecer industrialmente, a generar procesos productivos internos que inspiren innovación y que no dependamos de inversión extranjera para crecer. Es así que, si apoyamos los mismos ideales que Trump – dejando claro, el ideal económico, no la persona - que viene promocionando a nivel mundial, nos obliga a mirar hacia adentro, a reformar el aparato productivo, a empezar a tener liderazgo productivo en la regiones, que los otros países también tengan que ceder ante nosotros en el momento que ellos quieran hacer algún acuerdo comercial, o que las calificadoras de riesgos tengan temor en el momento de revisar nuestras expectativas de crecimiento.

Twitter. @JorgeIvCardenas

Published in Artículos

Palabras Sociales - www.palabrassociales.org