Lunes, 18 Noviembre 2019
Miércoles, 24 Octubre 2012 09:33

El San Juan de Dios

Los trabajadores del Hospital San Juan de Dios de la Ciudad de Bogotá quienes ahora son habitantes del lugar, pasaron a protagonizar un conflicto político-social vivido desde el interior de las instalaciones de hospital.El histórico San Juan de Dios, ahora acoge a todos aquellos que día a día trabajaban por mantener vivo a este gigante de la historia de la medicina, en este sentido, cada trabajador escoge su nuevo hogar según sus afinidades y gusto por determinados espacios del Hospital.

Este es el caso de Edelmira Arias, empleada de servicios generales quien toma la decisión de acoger como su nuevo hogar el pabellón de enfermos mentales, ya que este se encuentra rodeado de un gigantesco jardín lleno de flores exóticas propias de la diversidad de flora inmersa en el San Juan de Dios, que la identifican y le trae recuerdos fragmentados de su infancia, creando un vínculo especial con el San Juan de Dios.

Según como lo establecen los registros arquitectónicos del Distrito, el Hospital San Juan de Dios se encuentra conformado por 25 manzanas las cuales reúnen un total de 33 edificios históricos. De esta cantidad, 22 de las construcciones son declaradas territorio patrimonial que evidencian las épocas de: La colonia, Republicana y la Modernidad.

Dentro  de la arquitectura del hospital se resalta el pabellón Rufino José Cuervo, las caballerizas, la torre hospitalaria, los laboratorios Santiago Samper y la bella capilla  ya que son construcciones que datan de 1920.Igualmente, el Hospital San Juan de Dios, es el único lugar que cuenta con un Palacete de  estilo francés en Bogotá, erigido por el francés Gastón Lelarge, en donde se resalta la colección de pinturas donadas por los virreyes de la época.

Es por ello que a partir de tal descripción arquitectónica, los trabajadores del hospital crean una normatividad, en donde se busca reconocer el territorio como Patrimonio Cultural de la Nación, la cual fue aprobada bajo el nombre de Ley 735.

Dicha ley es ratificada el 27 de Febrero de 2002 estipulando que “El Congreso de Colombia Decreta: Declárase monumentos Nacionales, el Hospital San Juan de Dios y el Instituto Materno Infantil, ubicados en la ciudad de Bogotá, D. C., en reconocimiento a los señalados servicios prestados al pueblo colombiano durante las distintas etapas de la historia de Colombia. Igualmente, declárase Patrimonio Cultural de la Nación la Fundación San Juan de Dios y el Instituto Inmunológico Nacional en consideración a su valiosa contribución a la protección de la salud del pueblo y a su extraordinario aporte científico” Art 1, Ley 735 de 2002. 

Es así, como el Hospital San Juan de Dios lleva más de una década en cuidados intensivos guardando la esperanza de que todos los colombianos reconozcan que es motivo de orgullo nacional.

 

 

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Miércoles, 17 Octubre 2012 12:39

De Trabajadores a Habitantes

La pobreza y la vulnerabilidad de los Derechos Humanos son conflictos que se encuentran arraigados en los trabajadores del hospital San Juan de Dios.Los habitantes se enfrentan a un reconocimiento propio en el que su identidad es una construcción sujeta a la sociedad que los marca con rasgos particulares y los define por pertenecer a un grupo social, limitándolos a espacios influenciados por la violencia, la necesidad y el difícil acceso a la salud, además de la vivienda que ratifica el devalúo de los Derechos Humanos.

 

En 1993 se instauró la reforma a la salud con la aparición de la Ley 100, la cual empezó a regir desde 1994, creando el Sistema de Seguridad Social e Integral para regular la salud en Colombia, la cual busca la privatización del sector de la salud y el desarrollo del Proyecto Ciudad Salud entre otros puntos importantes dentro de su agenda. Este sistema reunió un conjunto de entidades, normas y procedimientos con el fin principal de garantizar una calidad de vida que estuviese acorde con la dignidad humana, haciendo parte del Sistema de Protección Social junto con políticas, pautas de protección laboral y asistencia social.

 

Debido al déficit fiscal que causó la reforma a la salud, el Hospital San Juan de Dios fue cerrado en 1999; en el mismo año, los trabajadores del Hospital dejaron de recibir su salario, dejándolos sin empleo, salud y sin la posibilidad de responder por las necesidades básicas de subsistencia. En el 2001, los médicos dejaron de asistir al Hospital y los trabajadores tuvieron que hacer entrega de los pacientes a otras entidades de salud, ya que el San Juan de Dios no se encontraba en las condiciones económicas suficientes para atenderlos. Seguido a esto, muchos de los trabajadores, al no tener un sueldo, perdieron sus casas, por lo tanto muchos de ellos se vieron obligados a trasladarse al Hospital y a ocupar sus instalaciones. Otros finalmente lo hicieron como un símbolo de resistencia organizándose conjunto dentro del hospital.

 

Actualmente el Hospital San Juan de Dios es considerado Patrimonio Cultural de la nación, desde el año 2002 gracias a la Ley 735 quecatalogo a la institución como monumento nacional; Sin embargo, a través de los años se ha creado un conflicto interno entre los diferentes habitantes que viven en las instalaciones y externo por la ausencia del Estado, lo que dio como resultado el deterioro de su infraestructura y la ausencia de una voluntad política por parte de los organismos del Estado en donde se genere una posible administración que mantenga el sustento económico que necesita el hospital.

 

Han pasado 12 años desde la fecha inicial del conflicto, algunos trabajadores empezaron a buscar diferentes actos para la subsistencia y como los actos de resistencia y movilizaciones a través de la acción política popular, en donde se ha querido principalmente visibilizar la problemática a la ciudadanía en general, conforme a la respuesta enviada por el Estado colombiano. Los trabajadores han iniciado diferentes estrategias de difusión tales como: papeles legales para que se solucione su situación, exposiciones visuales como reportajes, películas, fotografías y documentales, entre otras; en las que se busca informar a la sociedad.

 

Finalmente, se ha generado una organización interna con el fin de llegar a la reactivación del hospital como ente público y la respectiva reasignación de sus cargos como trabajadores en el plantel; y finalmente, al reconocimiento de la salud como derecho más no como un servicio.

 

Fotografia Pilar Mejia

http://www.flickr.com/photos/pilarmejia/4363822097/in/photostream/

 

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Miércoles, 10 Octubre 2012 09:49

El Histórico San Juan De Dios

El Hospital San Juan de Dios se fundó durante el periodo colonial en la ciudad de Bogotá en 1723, originalmente llevaba el nombre de “Jesús, María y José”. Este es el primer centro hospitalario de la capital y la obra se realizó con carácter caritativo para aquellos residentes del centro y sur de Bogotá que pertenecían a estratos socio económicos bajos.

Para aquel entonces, el hospital abrió sus puertas con seis camas y con el pasar del tiempo se habilitaron doscientas. Desde sus inicios, el hospital ha sido un lugar icónico y objeto de noticia a nivel nacional ya que el hospital ha experimentado transformaciones a medida que la situación socio política del país cambia.

El académico Hernando Forero Caballero, Profesor Titular Emérito de la Universidad Nacional y experto en ciencias médicas, argumenta que dichos cambios se presentaron en cinco etapas.

La primera de ellas surge en la época del colonialismo, periodo en el que los religiosos son los encargados de la administración del país y del Hospital San Juan de Dios. Por su parte, Blanca flor Rivera, trabajadora y posteriormente habitante del hospital, afirma que la financiación del hospital era responsabilidad de la Corona Española y que también recibía generosas donaciones de personas acaudaladas de la época.

Dicha administración, tiene vigencia hasta la época moderna, en donde entra la influencia francesa a mediar en el progreso clínico científico del país, aspecto que deja secuelas en los avances médicos del centro hospitalario, un ejemplo de ellos es implementación de la técnica de la sangría para tratar enfermedades crónicas traída por el Francés  Broussais, además de las desfavorables influencias médicas  en el desarrollo quirúrgico.

Posteriormente, de acuerdo a Hernando Forero, durante el periodo contemporáneo la influencia científica de los EEUU permea el desarrollo técnico científico, dominando el pragmatismo, aspecto que da lugar a una nuevo uso del Hospital. Aquí se gesta con la idea de vincular practicantes de medicina al interior de las instalaciones de los hospitales públicos, sin embargo dicha propuesta se consolida muchos años después.

La cuarta etapa empieza cuando el sistema de salud en Colombia implementa la comercialización de la medicina, provocando que los beneficiarios de los regímenes subsidiados accedieran en menor medida a los servicios básicos de salud en el país. Acto seguido, en 1926, se lleva acabo en las instalaciones del Hospital San Juan de Dios la primera cirugía, evento que posiciona al hospital como el centro de investigación y formación médica más importantes del país.

A partir de ello, la institución desarrollo diversos avances médicos como el primer pabellón de patología, Cirugía plástica y neonatos de la capital, donde nace el programa Madre Canguro, el cual logró solventar problemas de supervivencia en la niñez, catalogándolo como desarrollo médico pionero en el mundo.

Sin embargo, el mayor logró médico se consolidó en el instituto de inmunología, donde Manuel Elkin Patarroyo creó la primera vacuna sintética del mundo. Es entonces cuando se toma la decisión de adscribir al Hospital San Juan de Dios a la Facultad de medicina de la Universidad Nacional, dándole el carácter de Hospital Universitario.

Pero las cosas cambian radicalmente cuando en Colombia se da inicio a la mercantilización de la medicina y se implemente un nuevo modelo a la salud sustentado constitucionalmente por la Ley 100, la cual tuvo su aprobación en 1993. Este cambio en la administración respondía a subsidiar la demanda y no a la oferta, cuestión que llevó al Hospital San Juan de Dios a presentar contrariedades económicas las cuales eran asumidas por los dueños legales: la Beneficencia de Cundinamarca, la Alcaldía Mayor de Bogotá y la Universidad Nacional de Colombia.

La implementación de la  Ley 100  de 1993 en el sistema de salud colombiano, dio lugar  a un régimen de aseguramiento con dos sistemas: contributivo y subsidiado, en este sentido, se decidió otorgarle el manejo financiero del sistema de salud a un intermediario denominado EPS, quien en adelante sería  el encargado de operar  los procesos de organización y prestación de los servicios de salud en el ámbito público y privado.

En consecuencia, el nuevo régimen terminó por causar un déficit fiscal  en el sistema de salud en Colombia,  lo que lo llevó a una crisis hospitalaria en el sector público, dejando como principal resultado el cierre del Hospital San Juan de Dios de Bogotá en 1999. Para el mismo año, los trabajadores del Hospital dejaron de recibir su salario, dejándolos sin sostenibilidad económica y sin la posibilidad de responder por las necesidades básicas de subsistencia al interior de sus núcleos familiares.

Seguido a esto, muchos de los trabajadores, perdieron sus casas, por lo tanto varios de ellos se vieron obligados a trasladarse al Hospital y a ocupar sus instalaciones. Otros finalmente lo hicieron como un símbolo de resistencia organizándose conjuntamente dentro del hospital.

Dos años después (2001), los trabajadores tuvieron que hacer entrega de los pacientes a otras entidades de salud, ya que el Hospital no se encontraba en las condiciones económicas suficientes para atenderlos.

Actualmente, han pasado doce años y medio desde que los trabajadores decidieron habitar las instalaciones del hospital San Juan de Dios. Algunos de ellos han iniciado  diferentes actos de resistencia y movilizaciones a través de la acción política popular, en donde se tiene como objetivo principal visibilizar su problemática ante la ciudadanía en general.

Del mismo modo, Finalmente, se ha generado una organización interna con el fin de llegar a la reactivación del hospital como ente público y la respectiva reasignación de sus cargos como trabajadores en el plantel; y al reconocimiento de la salud como derecho, más no como un servicio.

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Lunes, 24 Septiembre 2012 23:03

Entrevista Juan Carlos Vélez

 

El Senador del partido de la U Juan Carlos Vélez, hablo con el equipo de palabras más, palabras menos acerca de la situación, políticas y demás contextos que rodean a las juventudes.

 

P+/- Es usted un reconocido defensor del legados y las políticas del ex Presidente Uribe, desde ahí. ¿Qué nos puede decir del gobierno Santos?

JCV/ Bueno, el gobierno Santos ha tratado de continuar con la obra del Presidente Uribe, digamos que en algunos temas lo ha hecho, pero en algunos otros que creíamos que iba a continuar defendiendo, desafortunadamente no ha ocurrido así. En temas por ejemplo como la seguridad democrática, nosotros consideramos, que este gobierno se descuido. No la implemento debidamente con programas como la red de apoyo, cooperantes, informantes y la red de guarda bosques que era tan importante para mantener la seguridad en diferentes regiones del país. Lamentablemente no continuaron con esa política. Hoy las FARC se han fortalecido de siete mil u ocho mil que eran cuando sale el presidente Uribe a tener hoy unos diez mil y por eso consideramos que no se ha cuidado el legado del Presidente Uribe. Eso afecta también la confianza inversionista. Se ha salvado lo que tiene que ver con la cohesión social, porque este gobierno como viene con la inercia de la inversión que se generó en el gobierno del ex Presidente Uribe y  la dinámica económica que produjo el clima de inversión en el país. El recaudo de impuestos ha sido mucho mayor y eso le ha permitido a este gobierno digamos mantener ciertos programas sociales, sin embargo no ha cumplido con las metas que nosotros nos fijamos, porque tendríamos que para hoy tener de los tres millones de ancianos que deben recibir subsidio por parte del estado, solo hay quinientos mil, ha aumentado a diez mil no mas. Programas como Familias en Acción que debería estar llegando a muchas mas partes, lamentablemente no está ocurriendo así. Entonces digamos que ese legado no se ha conservado debidamente, y que esos huevitos que para hoy ya deberían ser unos pollos, todavía no son unos gallos grandes y fuertes. Si unos pollos con futuro, pero se quedaron como tres huevitos y desafortunadamente no han podido romper el cascaron.

P+/- ¿Cómo ve las negociaciones de paz que vienen caminando?

JCV/ Yo las veo con muchas dificultades, muchos obstáculos en el camino. Quiero aclarar que yo sí creo que en Colombia tenemos que hacer un proceso de negociación para lograr una desmovilización de las guerrillas. Yo no diría que la paz no se va a lograr con esto. Seguramente algunos grupos de guerrilla no se incorporaran  y seguirán con el narcotráfico. Seguirán las bacrim muy fuertes. Porque la paz como nosotros la soñamos no la vamos a tener, simplemente con que se firme el acuerdo de paz. Ese día, no se puede decir que en Colombia hay paz. Sin embargo yo vislumbro una cantidad de dificultades. Estas personas van a pagar cárcel y deben pagar cárcel cuando cometen delitos de lesa humanidad, y no lo digo yo, lo dice la ley, lo dice la constitución, lo dicen los tratados internacionales, tienen que pagar por lo que hicieron. Y en este caso yo no creo que la guerrilla esté dispuesta a que una vez se firme el acuerdo de paz se sometan a ser esposados y llevados a un sitio de reclusión. Igualmente no pueden ser elegidos a cargos de elección popular, ellos quieren llegar a ser elegidos pero las normas no lo permiten, y cambiar eso va a ser difícil. Aquí vamos a permitir que el señor “Timochenco” sea senador, porque si eso pasa tendríamos que meter al señor “Mancuso” al señor “Jorge 40”, y así tendríamos que meter un montón de bandidos, terroristas de derecha y de izquierda que nosotros no consideramos que deban entrar al congreso.

P+/- ¿Cree usted que los jóvenes en Colombia contamos con garantías para participar en el proceso político, desde los partidos políticos como tal?

JCV/ Yo creo que no, porque los jóvenes en Colombia no tienen representación política, por eso yo presente un proyecto de acto legislativo  para crear un congreso de jóvenes, lamentablemente se presentaron unos inconvenientes con mi asistente quien hizo un copy page que no debió haber hecho, por eso nos tocó retirar el proyecto, eso lo conoce ya mucha gente. Es que los jóvenes de 18 a 24 años no tienen quien los represente, para ser representante a la Cámara tiene que tener más de 25 años y entonces yo pregunto ¿a estos jóvenes de 18 a 24 quien los presenta?, el que viene aquí a legislar en nombre de los jóvenes no lo está haciendo. Por eso yo he venido proponiendo un congreso juvenil donde estén presentes jóvenes de 18 a 24 años. La propuesta mía era que pudieran venir acá al congreso y pudieran presentar proyectos de ley que tuvieran que ver con políticas de juventud, he igualmente pudieran citar a los funcionarios públicos para efectos de lograr ver si el gobierno estaba cumpliendo en lo que tenía que ver con proyectos de juventudes, por ejemplo la reforma a  la educación, el servicio militar obligatorio, la ley del primer empleo, Yo proponía que las juventudes pudieran citar en ese congreso juvenil a los funcionarios del estado para que ellos les respondieran a los jóvenes con respecto a eso. Que ellos pudieran participar  en las iniciativas para presentar proyectos de ley como representantes de ese congreso en los diferentes debates, obviamente sin la posibilidad de votar pero si con la posibilidad de tener derecho a voz .

P+/- ¿Qué piensa del programa presidencia Colombia Joven?

JCV/ Es un programa que no es tan activo, yo no lo siento. La verdad, pueden ser amigos míos, es más yo no sé quién pueda ser el director de Colombia Joven. Yo pienso que a los jóvenes hay que darles un empoderamiento mayor, porque no lo tienen. Podemos nosotros crear hasta el ministerio de la juventud como existen en muchas partes, pero lo más importante es que haya una voluntad política por parte del gobierno para escuchar políticas de jóvenes, y con posibilidad de participación por parte de los jóvenes. ¿La ley del primer empleo ha solucionado el problema? Yo creo que no, nosotros tenemos un 30% de desempleo en los jóvenes de 18 a 25 años, ¿para qué ha servido entonces la ley del primer empleo?, ¿los jóvenes participaron o no participaron?. Lo que se necesita es voluntad política para incluir a los jóvenes en la discusión de los problemas nacionales.

¿Los jóvenes se van a pronunciar en el acuerdo de paz? Porque el acuerdo de paz está hecho para los jóvenes, porque son ellos los que van a vivir en esa paz si se logra, ese acuerdo se fabrica y se construye para los jóvenes. ¿Dónde están los jóvenes en este proceso de paz? Son un poco de viejos, los que están en este momento tramitando la paz, así como las mujeres están pidiendo tener puesto en la mesa de negociación. Yo pienso que deberían haber personas jóvenes, representando los intereses de esta población.

P+/- Qué llamado le hace a los jóvenes para que se comprometan y se apersonen de esa responsabilidad política que todos debemos tener.

JCV/ Mire, los jóvenes participan en política muchas veces por emoción, no por convicción, ¿qué significa eso? Yo lo viví en las elecciones pasadas, vi mucho joven metido en el proyecto Mockus por emoción, como hacemos para que los jóvenes participen por convicción. Cuando vean que hay propuestas que realmente los van a representar a ellos. Propuesta serias y concretas en temas fundamentales que tiene que ver con los jóvenes. Por ejemplo, en educación yo creo que nosotros deberíamos implementar una propuesta del ex presidente Pastrana en su campaña, que es buena, el crédito a la palabra. Deberíamos buscar la forma de prestarles a los jóvenes para poder asistir a la universidad a cambio del crédito a la palabra. No se necesita ni una propiedad ni una hipoteca, ni un fiador siquiera. Yo le presto a usted un dinero para que estudie, si usted no me paga; entonces yo veré a futuro como se la cobro, cuando ya este trabajando, como sea la tiene que pagar, si tiene una propiedad o un ingreso pues seguramente el estado ira detrás de usted, pero la verdad es que son muy pocos los que no pagan.

Y en el tema del primer empleo, seamos sinceros, necesitamos una fórmula para crear empleo directo. Hay algo que propuse desde mi primera campaña al senado y seguiré insistiendo en eso. Los establecimientos de educación secundaria desde el grado octavo para adelante, debe ser obligatorio para el SENA estar presente en todos los establecimientos educativos de tal manera que cada joven que termine bachillerato sepa hacer algo, algún arte, algún oficio, alguna tecnología. Hoy los jóvenes terminan bachillerato, y saben de todo pero no saben nada. Eso mismo me paso a mi cuando salí de bachillerato, sabemos de física sabemos de biología.

P+/- ¿Podría usted decirnos dos desaciertos del gobierno Uribe?

JCV/ Yo creo que le faltó una política más ofensiva en materia de vivienda y yo se lo he dicho. De pronto le falto actuar más decididamente en el tema de la devaluación de la moneda. Apoyo mucho el sector de los transportadores a través de subsidios y ayudas, pero yo creo que se debió hacer más presión ante la junta directiva del Banco de la Republica para que se asumieran responsabilidad también en lo que tuviera que ver con el control de la tasa de cambio.

P+/- ¿Qué piensa de la intención a la Presidencia de la Republica del ex ministro Oscar Iván Zuluaga?

JCV/ Me parece una persona muy calificada, muy buena, tengo el mejor concepto de Oscar Iván Zuluaga, es una persona que hizo un excelente ministerio de hacienda, es una persona buena, excelente, cumple con todos los requisitos para ser un buen candidato.

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