Jueves, 14 Noviembre 2019

 

Clara López Obregón una de las líderes más representativas de la izquierda colombiana y candidata a la Alcaldía de Bogotá por el Polo Democrático se dio cita con los oyentes de Radio Amiga Internacional y Palabras Mass, desde nuestros micrófonos hablo sobre su visión de ciudad y cultura ciudadana.

 

 

Twitter: @PalabrasMass

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Por: Sergio Grandas Medina

Por la actual crisis de justicia que atraviesa el país, ya es casi un verdadero asombro que la rama judicial logre recolectar pruebas y genere condenas ejemplares que permita desarticular la delincuencia que azota al territorio nacional. Pero ahora cuando el aparato de justicia actúa, la otra crisis, la carcelaria, convierte inmanejable la comisión de delitos desde las cárceles y la fuga de presos.

Según cifras de la Defensoría del pueblo, se ha incrementado el número de fugas de presos en el país, desde el 2014 y lo que va del 2015, se han presentado 10 casos. Lo que para el organismo, es una clara alarma y evidencia que de deben tomar medidas urgentes en las cárceles del país.

Los últimos tres gobiernos colombianos le han hecho el quite a la realidad carcelaria, que requiere inversión y de una reforma estructural. La crisis penitenciaria deja ver un INPEC divido y envuelto en intereses sindicales que parecen no tener salida, y un aumento en el hacinamiento en los principales centros de reclusión del país.

La Defendería del Pueblo entregó recientemente también cifras que dejan al desnudo la actual crisis penitenciaría, según el organismo en la última década la población carcelaria pasó de 62.000 a 118.000 reclusos, un incremento aproximado del 91%. Un aumento que no se ha visto acompañado de ampliación de infraestructura carcelaria.

Por otro lado está el poco personal para custodia y vigilancia de las cárceles. Son apenas 6.172 guardianes para los 118.000 reclusos, y en algunos centros de reclusión por cada mil presos, hay un representante del INPEC. Como es el caso de la penitenciaría Las Heliconias, de la cual se fugó alias ‘El Desalmado´, el asesino de 4 inocentes pequeños en Caquetá.

La Ley establece que en las cárceles se debe hacer reinserción social positiva, es decir que los reclusos a través de trabajo y estudio deben ser preparados para la reintegración a la sociedad.  43.539 presos estudian y 38.875 trabajan, de estos el 76% logran culminar estos procesos. Procesos que se ven truncados, gracias a un sistema carcelario a punto de colapsar.

Otra de las razones por las cuales se ha profundizado la crisis carcelaria, ha sido el INPEC, un instituto penitenciario sumergido en un alto grado de corrupción, que permite el ingreso a los penales: drogas, armas blancas y de fuego, aparatos electrónicos como celulares; entre otros tipos de elementos que no deberían estar en los centros de reclusión en manos de los presos.

Gracias al fenómeno de corrupción dentro del INPEC, se ha incrementado el delito de extorsión desde las cárceles. Según fuentes oficiales, 80 de cada 100 delitos que se cometen en las ciudades se planean y se ordenan desde centros de reclusión. Y por cada 100 personas que cumplen sus condenas y al ser liberados, 17 reinciden en actividades delictivas, volviendo nuevamente a prisión.

Colombia requiere una reforma al actual sistema carcelario, una reforma que permita establecer procesos eficaces de reintegración social y que garanticen la no repetición e incidencia de delitos por parte de los liberados. Es necesario un instituto de vigilancia y control que arranque de raíz los principales problemas de corrupción al interior de los penales, evitando el ingreso de drogas, armas y elementos electrónicos que permitan la comisión de actos delictivos. Pero también es necesaria una reforma que le inyecte al sistema recursos para poder financiar ampliación de infraestructura penitenciaria y fortalezca los actuales programas que buscar la reinserción social.

El sistema judicial también debe ser reformado y se le debe dar dientes, para que éste ataque los hechos delictivos más comunes y de gran envergadura, un sistema al que se le tenga respeto. Que no sea burlado por delincuentes o por pillos de cuello blanco, que no comparecen ante las instituciones de justicia, argumentando falta de garantías o que se autodefinen como perseguidos políticos.

Twitter @SergioGrandasM

 

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Lunes, 06 Octubre 2014 22:04

Unas Niñas Inolvidables

 

El pasado 28 de septiembre, la Selección Colombia de fútbol femenina de mayores se coronó subcampeona de la Copa América que se disputó en Ecuador. Luego de casi dos meses de competencia en donde enfrentaron a lo mejor del fútbol suramericano de su categoría, las "niñas" le cumplieron al país con creces y trazaron un camino que vale la pena recordar: invictas en 7 partidos jugados, vulneraron los arcos rivales 12 veces y solo permitieron dos tantos en contra, lograron 17 de 21 puntos posibles y consiguieron clasificarse a todos los torneos que estaban en juego en el campeonato. Llegaron con opción de llevarse el título al último partido del campeonato que fue contra la poderosa selección de Brasil; ganadora de 5 de los 6 campeonatos disputados hasta ese momento. No obstante, las cafeteras fueron un "hueso duro de roer" y no permitieron que las brasileras, que venían de golear 6-0 a Argentina, desplegaran su juego demoledor y sellaron con un apretado 0-0 el subcampeonato y de paso aseguraron su presencia en la Copa Mundial Femenina de la FIFA Canadá 2015, en los Juegos Olímpicos Rio 2016 y en los Juegos Panamericanos Toronto 2015.

Sin lugar a dudas la presentación de la Selección nacional fue más que decorosa y un éxito rotundo desde todo punto de vista. Pero más allá de los triunfos deportivos, esta selección mostró algo especial durante todo el torneo y es lo que quiero resaltar en esta ocasión. Al terminar el primer partido del cuadrangular final y luego de empatar 0-0 con Argentina, las niñas colombianas mostraron serios signos de decepción y tristeza; la periodista que hacía el cubrimiento para un canal de televisión les trataba de animar diciéndoles que era un buen resultado pero la repuesta de todas fue la misma: "salimos a la cancha siempre a ganar, en nuestro vocabulario no existe perder ni empatar".  No puedo negar que en principio me pareció algo pretensioso y por supuesto salido de los lineamientos que el fútbol ha creado a lo largo de la historia, después de todo es común escuchar cosas como: "cuándo no se puede ganar es mejor no perder" o "perder es ganar un poco".

Sin embargo me llamó mucho la atención la actitud ganadora de este equipo que no se consolaba con una buena presentación o un empate y empecé a darme cuenta de algunos detalles que diferenciaban a este grupo de guerreras de otros grupos y que posiblemente nos pueda servir de ejemplo a seguir. Estas niñas no tienen miedo de salir a jugar, no miran la camiseta ni el escudo del rival; no les importa si se enfrentan al mejor o al peor del grupo, si vienen de golear o si son las campeonas actuales. No tienen la mala costumbre de mirar al que está al otro lado de la cancha para tomar precauciones, para cambiar su manera de jugar, para arriesgar menos y asegurar más. Por estas restricciones es que el fútbol es cada vez más aburrido; este fútbol moderno "resultadista" en donde se ponen menos jugadores de talento para poner más jugadores que corten avances; en donde el ¨anti fútbol¨ (defender con 8 y buscar en un contragolpe o una pelota quieta un gol para luego volver a meter todo el equipo atrás y dedicarse a perder tiempo y a rechazar sin elegancia todas las jugadas de ataque rival),  parece coger más fuerza y más aceptación cada vez.  Estas niñas todavía no están afectadas por la comercialización total del fútbol moderno, en donde es más importante la chequera de los patrocinadores que el buen juego;  ojalá nunca lo estén.

En el camerino antes del partido definitivo contra Brasil, las niñas colombianas se levantan el ánimo cantando y bailando; todas participan de este ejercicio que las integra, les da confianza y alegría. Ya cambiadas y listas para salir, entonan el Himno Nacional, de la manera que creo se debería hacer cuando de defender los colores de una nación se trata: abrasadas, arrodilladas, con los ojos cerrados y algunas con lágrimas rodando por sus mejillas. Y ya dentro del campo lo que conocemos: guerreras vestidas de amarillo, peleando con el alma cada balón, señoritas con overol yendo al piso para cortar una jugada de ataque, o levantándose para despejar de cabeza y en muchas ocasiones, protagonizando jugadas preciosas de mucha habilidad dignas de jugadoras dotadas con talento natural y que además le ponen corazón y compromiso a lo que hacen.

Me pregunto si el fútbol era así en sus comienzos;  si a los jugadores les era suficiente el hecho de representar una bandera o unos colores y no tenían la necesidad de ser ¨superestrellas¨ adquiridas por cantidades alucinantes de dinero; si jugaban por pasión y no por compromisos comerciales con las marcas más poderosas; si acaso el camerino era un lugar sagrado en donde se preparaba cuerpo y alma para salir a la batalla, y no un spa con comodidades de celebridad lleno de espejos para arreglarse el peinado y mirar que el uniforme este perfectamente colocado, que es lo que tenemos hoy en día. Alguien dirá que lo de las niñas es inocencia y que no se puede comparar con el fútbol masculino; yo digo que es fútbol en estado puro y que deberíamos volver a esos inicios; que lo importante no sea la cantidad de ceros que tenga el contrato sino la satisfacción de jugar este precioso deporte. ¿En dónde están esos jugadores que nunca cruzaron el océano aún teniendo oportunidades en grandes equipos por el simple hecho de quedarse a defender los colores del equipo de sus amores?  ¿En donde están esos espectáculos de talento y buen fútbol en donde el resultado era un detalle no más y lo que predominaba era divertir y agradar al público con juego bonito y de calidad?. Cada vez hay menos jugadores habilidosos, por que regularmente son pequeños de estatura; hoy se buscan máquinas, jugadores corpulentos que hagan la diferencia en lo físico, pero que no ofrecen técnica ni habilidad; llevando a que el fútbol sea un juego de fuerza, aburrido y de poca estética. Los que saben lo llaman ¨fútbol táctico".

Lo cierto es que las guerreras de la selección Colombia nos dejan muy contentos con su fútbol y su pasión por la tricolor, pero a su vez nos hacen un llamado unánime: no nos olvidemos de ellas. Se vienen torneos muy importantes y difíciles a los cuales deben llegar muy bien preparadas. La federación debe encargarse de hacer convocatorias y programar partidos amistosos para que este grupo siga creciendo y consolidándose en su juego. Talento y ganas les sobran, pero necesitan el apoyo de todos los colombianos. Nuestra parte es seguir pendientes de ellas, apoyarlas y continuar agradeciéndoles por hacer grande y defender como lo hacen a nuestro país, en donde quiera que salen a jugar.

T. @10SUE10

 

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Miércoles, 17 Septiembre 2014 21:43

Lorent sale... de Colombia

 

Sí, Lorent Saleh fue expulsado del país y ahora está a la merced del régimen que lo perseguía y al que se oponía. Todo gracias a su torpe proceder en Colombia. 

Desconocimiento de la normativa Colombiana e Internacional, confianza o terquedad? No sabemos. Lo cierto aquí es que el líder opositor venezolano fue capturado de forma abrupta y abusiva, y en tiempo récord estaba en el puente internacional Simon Bolívar, siendo entregado al Servicio Bolivariano de Inteligencia -SEBIN- del vecino país. 

Muchos interrogantes, pocas respuestas. A todas luces acá no sólo Juan Manuel Santos y Ángela Holguín sé congraciaron con el gobierno de Maduro agilizando la captura, expulsión y lo más grave, entregando a este joven a un régimen que no le ofrece garantías, sino que también existían motivos de peso para restringir al joven y que no siguiera violentando las Leyes Colombianas.


En ese sentido, sale a colación el status de turista bajo el cual se encontraba el joven en Colombia, pues resulta curioso que una persona promotora de los Derechos Humanos y miembro de la oposición al régimen de Maduro, no solicite Asilo político en Colombia o cualquier otro país donde se encuentre. Así mismo, es de resaltar las actividades que Saleh realizaba en Colombia, moviéndose entre la delegada línea de la ilegalidad, haciendo campañas y proselitismo político en calidad de extranjero, lo cual es un delito, o valiéndose de sus contactos para ser estudiante de la escuela de Guerra con documentos falsos, ya que en calidad de turista y con sólo 90 días de permiso para permanecer en el país, tampoco podía realizar dicho curso.


En las alocuciones de los simpatizantes y detractores de Saleh, sólo hay discursos viscerales que parten de la pasión, basando sus argumentos en la amistad y cercanía, o en el disgusto que les generaba por su ideología, nada de fondo, y muchas interpretaciones y opiniones amañadas. Pero vale la pena cuestionarse qué hay detrás de Lorent Saleh?

Lo grave aquí es que no se está debatiendo lo importante, debido a que no se puede extrapolar el caso de Saleh a la oposición del régimen Venezolano, ya que este sí hace parte de la oposición pero no los representa en su totalidad y mucho menos en su modus operandi, pero pese a los delitos en los cuales incurrió Saleh, o la amenaza nacional que este representaba, no debió ser expulsado y entregado a la SEBIN de Venezuela, puesto que nosotros como Estado tenemos la soberanía y la autonomía de capturar y acusarlo en nuestro territorio, la autodeterminación de los pueblos señores.

 
Entonces, lo reprochable acá no es la detención, sino la acción de entregar a Lorent en manos de un régimen que de lejos no respeta los derechos de la oposición, sino que por el contrario los persigue y los silencia. Por otra parte, si se encontraba a 30 horas de tener que abandonar el territorio por cumplir el límite de tiempo para su estadía en el país, pudo ser notificado y él como cualquier otro ciudadano del mundo tenía la facultad de decidir su próximo destino.


Por tanto, el caso de Saleh deja un sin sabor, pues si bien el Estado Colombiano debió actuar frente a los delitos cometidos por el joven porque era inminente hacer valer el imperio de la Ley, el proceder de la autoridad y el manejo mediático que se le ha otorgado al caso, conlleva a pensar en una persecución política gracias a su cercanía con Uribe, neonazis y grupos de ultra derecha.

@jorgescamargo

 

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Miércoles, 20 Agosto 2014 22:29

¿Qué llevó a Colombia al subdesarrollo?

 

Es común escuchar en un mal momento la frase: “pero si nos comparamos con ellos, no estamos tan mal”. Creo que todo empieza por ahí. Desde el momento en que miramos atrás, pensando que al menos no somos los peores. Sin embargo, para responder las cuestiones sobre el subdesarrollo de Colombia, debemos analizar varios aspectos.

A comparación de otros países, en Colombia no hemos aprendido a vivir en comunidad ni a satisfacer nuestras propias necesidades. Por ejemplo, servicios como la salud deberían ser públicos. Esta sería una gran estrategia que beneficiaría principalmente la producción del país, pues la eficiencia de los empleados sería evidente. Esto es algo que países como Inglaterra han entendido hace muchos años atrás.

Somos el séptimo país más desigual. Una persona adinerada en Colombia se puede comparar con otra de Nueva York con la misma calidad de vida; mientras que una persona pobre en nuestro país sólo se podría comparar con otra de Haití. No somos pobres por problemas geográficos, todo lo contrario, tenemos el cuarto lugar en cuanto a biodiversidad. Tampoco se trata de diferencias genéticas, no se trata de que en otros países haya personas con más capacidad intelectual.

Normalmente, un país produce para sí mismo y para exportar a otros. En Colombia, el gobierno decidió que solamente íbamos a producir lo que no tiene importancia en el mundo. Con productos como el banano pretendemos hacer parte del gran movimiento económico mundial. Si Colombia desapareciera, tal vez comercialmente no lo notarían en otros países, pues no estamos participando con productos que el mundo necesite.

Las decisiones políticas son las que nos han llevado a ser un país subdesarrollado. Pero, aunque tal vez lleve mucho tiempo, es un problema que tiene solución, la cual está en nuestras manos. Debemos estudiar y dar a conocer a otros lo que sucede, derrotar políticamente al grupo que ha logrado el control y lograr que personas que realmente quieran otro destino para Colombia lleguen al poder. ¡Saquemos a Colombia de la condición de miseria y atraso!

T. @lau94rodriguez 

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Lunes, 11 Agosto 2014 22:57

Desastre Ambiental

 

Colombia está al borde de un desastre ambiental” (Morelli, 2014), esta frase de la Contralora General de la Nación aumenta la angustia que cada día se acrecienta en mi referente a la problemática ambiental en nuestro país. Sequías, inundaciones, contaminación de fuentes hídricas, tala de bosques, minería, cada vez son más las problemáticas que aquejan al débil pero hasta ahora resistente ambiente.

Públicamente expreso mi total indignación frente al manejo de lo que está al borde de convertirse en un desastre ambiental para el país. Exijo, como ciudadano, soluciones para el corto, mediano y largo plazo.

No entiendo como tenemos un país que no se prepara para el cambio climático, un país que en vez de generar una política pública, responsable, seria y coherente con la realidad, disminuye el presupuesto del Ministerio de Ambiente. Es tal la falta de interés que ha demostrado el gobierno que a un debate de control político por el cambio climático, de 4 ministros citados, sólo 1 asiste. Los debates de control político no son un juego mediático, son una responsabilidad con la democracia y la oposición, merecen seriedad y responsabilidad, y más ahora que empieza el gobierno de la paz.

Es urgente un fondo para la adaptación de los municipios y las regiones a los cambios climáticos. Es imperante generar sistemas de recolección y disposición de basuras para las ciudades, además de controlar la polución en éstas y, por supuesto, la movilidad. Yo quiero ver un gobierno verde, un gobierno con un real interés en el ambiente. Es una exigencia la prohibición de la minería en los páramos, ¿o de dónde obtendremos el agua?, promover la expansión en masa de los parques nacionales, ¿o que pasará con el oxígeno y la biodiversidad? y el controlar eficazmente a las empresas ¿o qué pasará cuando omitan aún más el cuidado del ambiente que debería ser asegurado por la ley?

Aplicando un poco de ciudadanía y responsabilidad he intentado hacer pequeños cambios [w1]que generen un aporte, desde el correcto uso del agua o la electricidad y los medios de transporte, hasta no arrojar basuras a la calle , por lo mismo hago un llamado a que cada uno desde sus capacidades aporte a los cambios que se deben realizar, teniendo en cuenta, primero, el verdadero impacto de estas medidas, ya, recientemente, tuve la experiencia de contribuir con agua para donar a la guajira y resulta que era contraproducente por razones logísticas.

No es comprensible que el país sufriera en 2011 una ola invernal que dejó 3.2 millones de afectados y con daños totales por 11.2 billones de pesos y gran parte de la infraestructura[U2](CEPAL & BID, 2012), me impactan las imágenes de la Drummond arrojando carbón al mar en Santa Marta, y no quiero mencionar [U3]las acusaciones hacia esta empresa por nexos con paramilitares[U4], la intensa sequía que vivió la Orinoquía y que ahora vive la Guajira; es que Colombia, el sexto país con mayor agua tiene el 50% de esta contaminada y produce anualmente 9 toneladas de contaminantes (Beleño), pero en este país nadie se responsabiliza hasta que es tarde y mientras tanto la gente agoniza, me estremecen los constantes incendios forestales que se están produciendo y las horrorosas consecuencias de la minería formal e informal en el territorio y finalmente es un absurdo que cada año se deforesten 310349 hectáreas de bosque (Radio, 2013)

Ahora, no creo que todo lo anterior sea una simple coincidencia o hechos aislados, todo lo anterior es una muestra de lo frágil que es nuestro país y que el planeta a gritos nos pide ayuda[U5] a gritos. ¿Dónde queda el gobierno? ¿Dónde están las acciones? No veo resultados, no veo voluntad política. Sólo veo, por ejemplo, unas Corporaciones Autónomas Regionales, que deben regular en materia ambiental cooptadas por la burocracia (Vacia, 2010). Sólo veo ríos contaminados, animales muriendo, bosques en llamas, devastación y sufrimiento. ¡No veo prosperidad!

Por todo lo anterior hago un llamado muy claro, a la ciudadanía a aportar críticamente desde las pequeñas acciones y a presionar con fuerza políticamente al gobierno; a éste último le exijo un entramado de soluciones desde diferentes áreas enmarcadas en una política pública con fines de Estado y no de gobierno. O cuidamos nuestra casa o nadie lo hará. No queda mucho tiempo, las consecuencias podrán ser irremediables si no se actúa ya.

T.@PJuancamilo

Referencias

Beleño, I. (s.f.). El 50% del agua en Colombia es de mala calidad. UNPeriodico. Obtenido de http://www.unperiodico.unal.edu.co/dper/article/el-50-del-agua-en-colombia-es-de-mala-calidad.html

CEPAL, & BID. (2012). CEPAL. Recuperado el 08 de 08 de 2014, de http://www.cepal.org/publicaciones/xml/0/47330/olainvernalcolombia2010-2011.pdf

Morelli, S. (14 de 10 de 2014). 'Colombia está al borde de un desastre ambiental': Sandra Morelli. (Y. Amat, Entrevistador) El Tiempo. Recuperado el 08 de 08 de 2014, de http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-12303681

Radio, C. (25 de 03 de 2013). Caracol Radio. Recuperado el 08 de 08 de 2014, de http://www.caracol.com.co/noticias/actualidad/la-tasa-de-deforestacion-en-colombia-de-1990--2010-fue-de-310349-hectareas-por-ano/20130325/nota/1865028.aspx

Vacia, S. (15 de 12 de 2010). Silla Vacia. Recuperado el 08 de 08 de 2014, de http://lasillavacia.com/historia/estos-son-los-duenos-de-las-car-20652


 [w1]Cuáles cambios

 [U2]Cuál infraestructura

 [U3]Esto sin mencionar

 [U4]presuntos

 [U5]el planeta nos pide ayuda a gritos

 

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Martes, 05 Agosto 2014 23:53

¿Y ahora qué?

 

De pequeños nos preguntaban, ¿Qué quieres ser cuando seas grande?, era ahí cuando podíamos soñar y contestar con ilusión ese tan anhelado sueño del cual ni teníamos idea cuán difícil sería alcanzarlo. Al pasar el tiempo, muchos se desviaron de esa respuesta y otros quizá la siguieron. Sea cual fuera el rumbo a seguir la meta final se llamaba y se llama: ser profesional. Lo triste es que ese tan anhelado sueño, título o cartón que lo acredita, no asegura el éxito ni mucho menos una puerta abierta de un buen trabajo que deseas, mereces y anhelas.

Parece que a muchos cuando ya estamos a punto de graduarnos, nos da miedo, incertidumbre e inseguridad, algo así como una depresión pre-profesionales. Luego de estar cinco años en la Universidad, quizás menos, quizás más ,recibiendo conocimientos los cuales tal vez ya has olvidado , crees quizá que no estás preparado para salir a la vida real, a una vida de sastre y corbata donde veras que fue lo que aprendiste y si de verdad ese era tu propósito a alcanzar. Justo cuando deberías estar feliz por alcanzar ese sueño, resulta y pasa que no es así, pues la realidad es otra, la realidad es que vivimos en un país con grandes tazas de desempleo y con reducidas oportunidades. Quizás ese pánico lo causen aquellas cifras que vemos en televisión donde dicen que la tasa de desempleo incrementó, disminuyó o se mantuvo constante, pero que al final no causan nada porque ese miedo sigue vivo.

La pregunta es ¿hay empleo para los millones de profesionales que se gradúan cada semestre? Se trata de un empleo en el cual podamos desempeñar nuestros cinco años de estudio, con sueldos dignos porque nuestros padres o nosotros mismos invertimos millones en ese estudio, se trata de un empleo donde valgan esas tazas de café en la noche, esas trasnochadas y sacrificios que hoy nos hacen llamar profesional.

Se trata también de ir tocando puertas, porque no todo puede ser miedo e incertidumbre, quizás esos cambios a los que muchos le tememos no son mas que otra oportunidad para aprender y al mismo tiempo avanzar. No puede ser que ese sueño que nos preguntaron cuando chiquitos fuera solo una utopía. 

T.@Victoriacg27

 

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Lunes, 28 Julio 2014 23:53

A propósito de la paz

La paz es un término que se define según quien lo predica, en términos generales podría decirse que es un estado en el que la humanidad pudiese vivir en tranquilidad absoluta, esto, refiriéndose a un nivel de confianza en el que se pueda salir a marchar, donde se pueda opinar libremente, donde se pueda diferir a un gobierno, donde la oposición sea un estado y no un miedo.

Creo que las personas temen a llegar a un término de concesión o de paz ya que no se sabe si lo que viene es peor… Es decir, la paz que viene es ¿para quién? y ¿bajo qué condiciones? quién dice que su definición será un bien colectivo, o como siempre, sólo para los que están en el círculo vicioso.

En los diálogos por la misma se habla de cese de fuego bilateral, palabras y más palabras pero: “Que nadie se haga ilusiones de que la simple ausencia de guerra, aún siendo tan deseada, sea sinónimo de una paz verdadera. No hay verdadera paz sino viene acompañada de equidad, verdad, justicia, y solidaridad.” Juan Pablo II (1920-2005).  En qué más piensa el gobierno que no sea en convenios con otros países, acuerdos y mutuos beneficios, cuando el conflicto está dentro de nosotros.

¿Cómo podremos estar en paz con otros cuando el ser humano en ocasiones no puede estar en paz consigo mismo? La paz se concibe en cada persona, en diferentes términos, con diversas condiciones que le permiten al mismo ser o no feliz, esta  depende de circunstancias y momentos que la determinan.

La paz no dependerá de los gobiernos, esta se definirá tras la voz de un pueblo entero. “O caminamos todos juntos hacia la paz, o nunca la encontraremos.” Benjamin Franklin (1706-1790). Es un pueblo que no pide paz sino que la exige, y que está dispuesto a lograrla bajo las condiciones que su moral permite.

T.@lau94rodriguez

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Viernes, 18 Julio 2014 22:59

Instauración Congreso de la República

El próximo domingo 20 de julio se instaura el Congreso de la República de Colombia y para analizar los desafíos de esta institución nos acompañó en nuestro programa, Daniel Quintero, fundador del partido del tomate y Álvaro Forero, Abogado.

"Es mejor no saber tanto, Yo sabia que al final iba ser una pelea entre el Uribismo y la Paz" @QuinteroCalle @palabrasmass @RadioamigaIn

"@JERobledo tiene asegurada su pensión como congresista, un discurso radical" @DePacotilla en @palabrasmass @RadioamigaIn

"La política no hay que tomarsela tan en serio" @DePacotilla en @palabrasmass por @RadioamigaIn

"la política es para divertirse" @QuinteroCalle en @palabrasmass Por @RadioamigaIn

 

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Domingo, 06 Julio 2014 22:10

Historias que un país no debe olvidar

La esperanza de que todo algún día estará mejor, la fe de una madre que ve crecer a sus dos hijas en medio de un lugar que no es precisamente el más agradable. Pero sobre todo el mal sabor que queda al perderlo todo.

Esta es otra de las tantas historias amargas que ha dejado el desplazamiento forzado. Muchos conocen esta problemática gracias a los medios y también por las mismas víctimas que vemos en nuestra ciudad, pero no siempre nos acercamos a ellos ni mucho menos podemos escuchar la historia directamente de sus bocas.

Teniendo la oportunidad de entablar una conversación con una familia víctima del desplazamiento forzado, que en esta ocasión fue causado por los Paramilitares, pude sentir el dolor de personas que han tenido que empezar una nueva historia, desde lo más bajo, luego de haber tenido bienes materiales y una vida estable en el campo.

Ella es una madre que no sólo debe preocuparse por los daños que el clima le causa a su improvisada casa, sino también por la seguridad de sus hijas, quienes deben cruzar zonas peligrosas para ir al colegio.

Además, recordar el momento en que los Paramilitares por poco matan a su esposo hace que sus ojos se llenen de lágrimas y su corazón de resentimiento hacia un gobierno que, ante la situación, presenta demoras para reconocer a una familia como desplazada.

De este modo, la esperanza de familias como estas queda puesta solamente en Dios y en las ayudas que algunas organizaciones brindan. Pero, en este caso, queda persistir laboralmente, mientras que los que tienen el poder de cambiar o mejorar esta situación siguen haciéndose los ciegos y sordos ante algo que no se puede ocultar ni apaciguar con falsas promesas. La solución queda en manos de los ciudadanos, que hasta con pequeñas obras generan grandes sonrisas.

T.@lau94rodriguez

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