Martes, 19 Noviembre 2019

Crónica de los tipos buenos y lo tipos malos, a propósito de la doctrina del enemigo interno.

Entre conversaciones de pasillo y cafetería me encontré no hace mucho tiempo con un comentario refiriéndose a el movimiento Marcha Patriótica, “lo que pasa es que ahí hay tanto gente buena, como gente mala” exclamaba la voz de manera inquisidora hacia una agrupación política. Pero para explicar esto habría que ir a la raíz del problema que va más allá de lo que piense un personaje sin importancia, el problema radica en la doctrina de seguridad nacional y enemigo interno que aplican en América Latina desde los tiempos de la guerra fría y que hoy es crucial para mantener el discurso ideológico que sostiene la guerra en nuestro país.

En esos tiempos del choque de potencias entre los EEUU y la URSS, el país norteamericano perfilaba bajo ideas como la de “América para los americanos” el supuesto de una Latinoamérica entendida como el patio trasero del país del Tío Sam, después de acontecimientos como el de la revolución cubana, los Estados Unidos recurren a mecanismos como la Alianza para el Progreso y aparatos como la Escuela de las Américas para implementar una doctrina que contemplaba aspectos como el “enemigo interno”, la amenaza externa, que ligados a la generación de aparatos militares de gran calibre entrenados en esta nueva perspectiva, se convertían en doctrinas militares dadas al terrorismo de estado.

Esta doctrina mediante los aparatos propagandísticos del establecimiento, termino interiorizándose en gran parte de las sociedades de América Latina, sociedades que mantuvieron escenarios de fuertes guerras y dictaduras militares, que con la excusa del “enemigo interno” prolifero en innumerables violaciones a los derechos humanos, por supuesto Colombia no es la excepción, y mientras la población se debate entre la pobreza, la falta de garantías laborales, el precario acceso a la educación y la salud, entre otros dilemas, todavía se trata de buscar a “la amenaza” con la idea de que aniquilándola se solventaran todos los problemas del país, lo más trágico y gracioso al mismo tiempo es los objetivos de búsqueda de esta problemática, siendo movimientos y sectores sociales las primeras dianas incluso de personas ligadas a círculos académicos.

Todo esto se suma a lo que ocurre actualmente en las fuerzas militares, con incontables casos de corrupción y violación a los derechos de las personas, esto en la coyuntura actual solo nos pone una perspectiva, y es la necesidad de una REFORMA DOCTRINARIA Y ORGANIZACIONAL DE LAS FUERZAS MILITARES, alejando a este cuerpo castrense de la idea del “enemigo interno” y la “amenaza externa”, convirtiéndolas en unas fuerzas para la paz y la soberanía nacional, que se encargue de salvaguardar las fronteras como es la idea de cualquier ejercito del mundo.

En el actual momento político donde diferentes sectores del país, (buenos y malos) reclaman el camino de la paz es necesario alejar al ejercito de la formación impartida por la escuela de las Américas, reducir el pie de fuerza militar e incorporar los exsoldados a la vida productiva de nuestro país esto con una reasignación del presupuesto militar hacia los derechos sociales.

Es el momento de la Paz, y esto pasa por erradicar las doctrinas del terror y el miedo de la sociedad, debemos denunciar los niveles de culpabilidad que han tenido las FFMM en la popularización de estas ideas y por lo tanto proponer en miras a la solución del conflicto colombiano, en vez de estar buscando los buenos y los malos en nuestros barrios, colegios y universidades, busquemos entre todos y todas los caminos de la Paz con Justicia Social.

@CristhianUN

Published in Artículos
Lunes, 03 Febrero 2014 22:09

Ceguera

No soy capaz de estar pendiente, de cuidarla, ni mucho menos de cumplir sus caprichos. Seamos realistas. Siempre todo termina mal, con recriminaciones o sermones de una de las partes, generalmente del más débil. Se juega en un terreno de promesas y termina siendo falso todo lo que se dice porque nos acostumbramos a vivir entre máscaras. En ese primer encuentro, en vez de mostrarse tal cual, terminan creando un perfil actuado como en cualquier telenovela mexicana o venezolana y en la realidad no se parecen a nuestra ninfa o galán, sino por el contrario tiene la bella costumbre de limpiarse la boca con el mantel, pues nos dejamos desbordar por nuestros deseos visuales y gustos bestiales.

Al principio nos enceguecemos y creemos que todo es maravilloso, todo es color de rosa. Algunos nos ilusionamos como infantes inmaduros creyendo que alguien puede transformar nuestra realidad, que sería lo ideal. Llegamos a tal punto que hacemos cosas que jamás pensamos hacer, esfuerzos inútiles que se valoran poco y que recordamos luego con algo de risa. Sin embargo, muchos no entienden la palabra “compromiso” y terminan traicionando lo que dicen y es cuando caen en la deslealtad, dejando un sabor agrio, relegándonos al papel de ingenuos, poco inteligentes y hasta tontos; olvidando que son nuestras acciones las que nos definen pretendiendo luego regresar como si nada hubiera pasado reclamando nuestra lealtad nuevamente.

Parecemos adolecentes. Nos dejamos empalagar con palabras que se las lleva el viento, que no salen del corazón sino de la ocasión. Poco importa cuando no se es correspondido ya que en definitiva no será importante para las partes, lo realmente complicado es cuando una de estas pone su fe en la otra. Siempre es primordial tener claro en qué terrenos se van a manejar las relaciones, de lo contrario se entrega uno a los peligros cardíacos o neurológicos. Una vital decisión para que luego no se vaya a sentir frustrado por las expectativas no cumplidas.

Algunos dicen que las malas experiencias ayudan a madurar. Si fuese así, yo ya sería un hombre maduro. Es como cuando me piden el cronograma de mi vida, que se mida por metas y resultados, que de lo contrario seré aún más fracasado. ¿En qué instante te dejaste arruinar, betico? Y es que cuando compartimos con los otros involucramos costumbres, valores y demás arandelas que son innatas en el ser humano, pero seamos realistas, yo no soy de los cuadros sinópticos y desconfío de los ajedrecistas.

Porque un juego que involucra a dos personas, tiende a crear una ceguera en alguna de las partes, tanto en el amor como en la política, creemos estar con la mejor persona del mundo y nos enceguecemos sin mirar los defectos, creemos que el otro es un mar de virtudes. Lamentablemente no cuidamos lo que queremos, como nuestro país, donde existe una ausencia de amor por lo nuestro. Debe ser porque se nos acabó la fe en nuestros dirigentes, quienes se ufanan de ser los más estudiados e intelectos, pero que en el fondo continúan llevando a Colombia ciegamente al abismo. 

Published in Artículos
Miércoles, 08 Enero 2014 00:14

Cuando la opinión es un delito

Las garantías para el ejercicio de la oposición política en Colombia están amenazadas. En realidad, nacieron muertas. Se agrava esto cuando tampoco hay garantías para la opinión, mucho menos para la investigación científica y académica; luego, hablar de democracia en la Colombia de Juan Manuel Santos, es hablar de otro falso positivo más en cabeza suya.

El 2013 fue el año de la movilización social, pero pese a que significó un repunte importante para la protesta callejera y para las organizaciones populares, también a estas les costó caro. Los dardos fueron de todo tipo. Dieciséis (16) muertos y doscientos sesenta y dos (262) detenidos, tan solo en el marco del Paro Agrario y del Catatumbo. A ello hay que sumar un sinfín de persecuciones y señalamientos, lanzados por el propio Santos y su ministro de defensa en contra de las organizaciones que impulsaron la movilización social en 2013.

Nada sorprende. Generalmente un doble discurso es una doble moral. Los poderosos de este país, y Santos es uno de ellos, saben bastante de eso. A la vez que se habló en La Habana, durante la primera mitad del año, de democratizar el acceso a la tierra, se impulsó la ley de baldíos en consonancia con el manejo concentrado de ésta que hoy impera; y mientras en la segunda mitad del año se habló de garantías para la participación política, se reprimió la protesta ciudadana, se destituyó al alcalde Petro, se le dieron plenos poderes al Procurador en respuesta a la tutela interpuesta por Piedad Córdoba, y además se apresó Huber Ballesteros -miembro del Comité Ejecutivo de la CUT, vicepresidente de Fensuagro y vocero de los campesinos en medio del Paro Agrario- y, ahora, al profesor universitario y dirigente social, de toda la vida, Francisco Toloza, miembro además de la dirección nacional de la Marcha Patriótica.

La “combinación de todas las formas de lucha”, de la que tanto se acusa a la izquierda colombiana, la viene aplicando el régimen desde hace bastante tiempo. Participan en elecciones, pero además compran y venden votos, también persiguen, destituyen, inhabilitan, desaparecen, matan… y encarcelan, es decir, matan dos veces. De ello surgen varias consideraciones. Quizá la más importante y significativa tiene que ver con las posibilidades democráticas que hay en Colombia para construir un proyecto alternativo de nación. Si en el país se pretende avanzar realmente hacia la reconciliación y la paz, el lenguaje del odio, es decir, la política a través del miedo, deberá desaparecer. El discurso del terrorismo, que tiene tras sí una larga lista de cuestionamientos académicos y políticos, no puede servir para descalificar al contradictor político en una democracia.

Hoy las paradojas saltan a la vista. El gobierno prefiere financiar reclusos que estudiantes, aún cuando los primeros le cuestan $5.425.000 al año, mientras que a los segundos les invierte apenas la mitad. Además, no solo le quita el presupuesto a las universidades, también autonomía, les cercena la libertad de cátedra y… les quita estudiantes, como tantos que han sido asesinados, exiliados y encarcelados. También les quita docentes. Claro, no sólo con la política educativa en la que hay más profesores de hora cátedra que de planta, sino también apresando y señalando perspectivas críticas como las que han defendido desde las aulas, los pasillos y las cafeterías universitarias muchos, así como Francisco Toloza, quienes encuentran sus delitos en la opinión, en la participación en política, en el ejercicio del derecho a protestar y a disentir. Es decir, en aportar desde la academia a la construcción de un mejor país, en el que, mínimamente, la opinión no sea un delito.

Seguramente la coyuntura electoral que se avecina, tratará de obviar muchas de las discusiones de fondo que se abrieron en 2013, pero lo que es cierto es que deberá servir para reflexionar sobre la existencia misma de la democracia. Quedó agendado en La Habana convocar un debate sobre el estatuto de la oposición, pues habrá que iniciarlo cuanto antes y la primera garantía debería ser el cese de la criminalización del pensamiento disidente y necesariamente tendrá el gobierno que dar gestos de buena voluntad. El más sincero de todos, sería la libertad de las y los presos de conciencia. 

Nota: ¿Será que la CIA también ayuda a construir y emplear bombas inteligentes contra los dirigentes sociales?

@FernandoVeLu

Published in Artículos
Jueves, 19 Diciembre 2013 15:51

El sueño se cumplió

Por fin. Había llegado ese día.  Ese maravilloso día en que ella estaba aquí, con él y solo con él. Después de tantos momentos difíciles no cabía de felicidad por tenerla. Los fracasos, las desilusiones, todo lo malo ya solo quedaba como un recuerdo. Todas esas personas que perdió en el camino en realidad lo ayudaron a construirlo.

Su presencia hacía que todo tuviera sentido. El Sol tenía sentido. La noche tenía sentido. Caminar por la noche tenía sentido. Con su compañía, hasta las acciones mas insignificantes tendrían un nuevo color, todo sería luz, y como ella lo había elegido a él, serían compañeros de vida, de sueños, de anhelos. Finalmente encontraba alguien con quien se sentía absolutamente feliz 

Por ahora solo pensaba en hacerla feliz, en conocerla cada vez más, disfrutar su tiempo con ella, gozar de esas mariposas en el estómago que sentía y que ella también experimenta cada vez que se ven. Contra todos los pronósticos, este joven encontró a alguien que vio en él algo que nadie más notó. Siempre pensó que ella encontraría alguna forma para dar con él y que sería cuestión de tiempo. Ahora, a disfrutar.

Sólo quiere disfrutar lo más posible este tiempo que dure a su lado porque ya no es un adolescente y por lo tanto no cree en lo eterno. No por ello piensa constantemente que algún día terminará, ya que sería un desperdicio. Sería como vivir preocupado de respirar sabiendo que algún día va a morir.

Ya el color verde no hace parte activa de su vida. Todo lo que significó está quedando atrás a pesar de que sigue fascinado con él, pero descubrió que vivir un atardecer con ella es inigualable, pasar un fin de semana a su lado es como estar en el paraíso. No la cambiaría por nada. Ella es parte de su mundo, por no decir que es su universo.  

T.@juanpall

Published in Artículos

Presidente Santos no vaya a suspender los diálogos de paz. El levantamiento de la negociación solo aplazaría el resultado –satisfactorio o no– de ésta, porque con elecciones o sin ellas el resultado de las negociaciones va a ser similar, si no es el mismo: el Gobierno tiene inamovibles y el grupo terrorista está tratando de sacar lo que más se pueda de la mesa claro; y sí, hay que ceder para lograr la anhelada paz.

Ahora bien, ¿de dónde sale la propuesta de suspensión? En realidad la petición viene solo de las toldas ‘uribistas’, porque el Polo Democrático se pronunció a favor de la continuación de los diálogos y, por supuesto, los demás partidos de la coalición también. ¿Y la gente qué quiere? Los colombianos queremos la paz, una paz con el menor número de muertos, para lo que es necesario el proceso. Adicionalmente, está demostrado que los conflictos internos (en el mundo) no terminan por la vía de las armas, sino que es necesario un proceso que permita la transición, procesos que, en algunos casos, han durado hasta de diez años. Por lo que el año que lleva este proceso no es mucho con respecto a los más de cincuenta años del conflicto y al número de años que duran los procesos de negociación.

Los colombianos debemos dejar tanta ligereza y falta de memoria, hay personas que nos intentarán convencer de la falta de legitimidad del gobierno para buscar la paz; que sin cese de fuego no se puede negociar; que va a haber impunidad. A esas personas hay que responderles que a ningún gobierno (de Santos, de Jorge Barón o hasta de Pachito) le puede llegar a faltar legitimidad para negociar la paz, porque buscarla debe ser la máxima de cualquier gobernante colombiano: este país ya no quiere más sangre.

Por otro lado, quienes exigen cese al fuego están desconociendo que casi ningún proceso de paz ha iniciado de esta forma: IRA no dejó las armas para sentarse en la mesa, solo después de un tiempo lo hicieron. Adicionalmente, nadie puede negar que muchos frentes del grupo terrorista ya no dependen del mando central y que por lo tanto esas personas que no están representadas en la mesa no son guerrilleros,  sino vándalos, narcotraficantes y zares de la minería ilegal. El proceso se está haciendo con quienes son dueños de la marca FARC, para después tratar a los que queden como lo que son: terroristas.

Por último, no va a haber impunidad. Lo aseguro no solo porque el gobierno lo diga, es cuestión de nociones básicas de derecho penal, justicia transicional y derecho internacional. Si se aplicara el derecho penal, a ninguno de estos personajes se les podría excluir de la imputación, acusación y juzgamiento de sus delitos, sus rebajas de penas también serían las que contempla el código penal. Si se aplica la justicia transicional –como va a ocurrir–, se rebajarán las penas de estos guerrilleros de tal manera que sea atractivo y viable entregar las armas e ir a una cárcel con el compromiso de que no perderán sus derechos políticos, siempre y cuando no hayan cometido delitos de lesa humanidad, como ya lo advirtió el Fiscal General. Todo esto lleva a que si no se aplica el Código Penal o una verdadera justicia transicional, es decir, si no se administra justicia, la Corte Penal Internacional tendría que intervenir en el país para velar que se cumpla con la normativa penal y ningún gobierno permitirá que se diga que bajo su tiempo en el poder no funcionó la Rama Judicial.

Nos van a tratar de refutar cualquier argumento, porque todo lo del actual gobierno es malo y la paz solo es buena cuando ellos la tratan de conseguir, o ¡ya nos olvidamos de Ralito y los ‘Paras’ (ahora bacrim), o los múltiples intentos de diálogos con las FARC (alocución presidencial autorizando el despeje de Pradera y Florida) y con el ELN del ex presidente Uribe? ¿Ya nos olvidamos de Rodrigo Granda y alias ‘Karina’? También nos olvidamos que eso que dicen que la guerrilla estaba vencida tampoco es cierto, porque desde finales de 2008 (gobierno Uribe, para los que ya olvidaron) las cifras de atentados empezaron a aumentarse de nuevo y por lo tanto estos terroristas nunca estuvieron derrotados como dicen.

Presidente Santos, no vaya a suspender los diálogos y menos cuando quienes así lo desean prefieren el poder que la paz. No lo haga porque estos tipos solo quieren aprovecharse de la mala memoria de algunos ciudadanos en beneficio de sus intereses personales.

Presidente, no se le ocurra levantarse de la mesa, porque los colombianos no estamos dispuestos a aplazar la paz.

Javier Prieto Tristancho

@japritri

Published in Artículos
Martes, 23 Julio 2013 23:57

Cuando se apaga una vela II parte

Mi mamá respondió diciéndome que tenía un dolor fuertísimo en la pierna, que ya no podía caminar y por eso la llevaron de urgencias y decidieron dejarla hospitalizada.

 Ese día me angustié muchísimo y no hacía más que preguntar por ella cada vez que mi mamá llamaba desde el hospital. Tal era el mal que tenía mi prima en la pierna que decidieron trasladarla a un hospital más sofisticado que quedaba cerca a mi casa. La mamá de mi prima, Rubiela, tuvo que quedarse en mi casa y para mí era mejor porque podía saber todo lo que pasaba con mi primita en el hospital.

 La mamá de Carol me contó que lo que había pasado era que Carol estaba trabajando en una tienda de zapatos y que ella en su afán de alcanzar uno de la pared, que estaba muy alto, no se fijó que había una puntilla oxidada y terminó por chuzarse con ella en su pierna. Ella no hizo nada ese día y dejó que el dolor avanzara y sólo se tomaba unas pastillas que no le causaban mucha mejoría. Después de unos días, su pierna se tornó de un color morado y el dolor no le permitía caminar de manera normal.

 Al notar estas inconsistencias, una amiga de mi prima decidió llamar a los papás de ella y contarles todo lo que estaba sucediendo. Al enterarse de eso, Rubiela  se dirigió inmediatamente para el almacén donde mi prima laboraba y se la llevó enseguida para un hospital. Después de llegar al hospital, le dijeron a mi prima que tenía que quedarse allí porque debían hacerle unos exámenes para así poder diagnosticar qué era lo que le estaba afectando la pierna. Luego de un tiempo le dijeron a mi prima y a su mamá que Carol tenía una infección llamada tétano y que lastimosamente no existía cura alguna para esta porque ya estaba muy avanzada y para poder detenerla tendrían que amputar el órgano afectado.

 La noticia causó conmoción en mi familia. Todos nos sentíamos profundamente afectados porque era bastante cruel que ella, una chica tan joven y bonita, tuviera que pasar por una situación tan traumática, pero lo que aún nadie sabía era que faltaba algo más grave por descubrirse. La infección ya se había expandido por todo el cuerpo de mi Carol, de nada servía el amputarle su pierna porque ya tenía infectado su cuerpo.    

 En esos momentos me armé de esperanza y algo me decía que ella se iba a salvar y decidí invocar a Dios y esperar que Él nos hiciera el milagro. Recuerdo que un sábado llegó Rubiela a mi casa súper contenta porque los médicos habían notado una gran mejoría en la salud de Carol y que era muy probable que le dieran la salida del hospital el domingo. Todos felices esa noche dormimos tranquilos y el día siguiente mi mamá se fue para la iglesia con mi abuelita y Rubiela, mi hermano y yo nos quedamos dormidos. Muy temprano sonó el teléfono y yo me levanté casi dormida a contestar, cuando contesté preguntaron por Rubiela y yo pregunté ¿quién la necesita? y me dijeron que era de parte del hospital. Yo la desperté y le indiqué que debía tomar el teléfono porque la habían llamado. Ella, muy tranquila, tomó el teléfono y tuve que vivenciar la peor imagen que nunca hubiera querido ver...

 Fue bastante difícil ver a una mujer gritando ¡no, mi niña no! Verlaatacada llorando en el piso y yo sin poder hacer nada y preguntando ¿qué pasó? Lo peor es que era bastante obvio: mi prima, mi amiga, mi hermana había muerto y con ella todas las ilusiones que muchos teníamos. No entendíamos por qué el día anterior nos habían dicho que estaba mejorando. ¿Qué había pasado? Nadie lo sabía.

 Mi hermano se fue para la iglesia a avisarle a mi mamá y a mi abuelita, quienes llegaron en seguida y se encargaron de todo lo referente al sepelio. Hasta ese instante mi corazón estaba profundamente dolido, pero no había manera de llorar para deshacer ese nudo que tenía en el pecho y que me hacia sufrir más. A la hora de cremar su cuerpo se escuchaban muchos gritos de dolor que me afectaron aún más, todos estábamos muy mal y hubo algo que hizo que me impactara mucho y fue el hecho de verla después de muerta y notar cómo habían desfigurado su rostro y su cuerpo todos los medicamentos que no evitaron que se fuera de esta tierra, de esta familia, de mi vida… 

Published in Artículos
Miércoles, 03 Julio 2013 15:28

¿Colombia el país más feliz?

Las personas quieren ser felices, pero no todos lo logramos, algunos estamos entre la felicidad y la infelicidad, ni muy muy ni tan tan, y es esa nuestra realidad. Quien sea feliz infinitamente, sin reservas ni exigencias, quien de verdad no tenga ocasionales encuentros con la desdicha, con el infortunio, que nos diga ¿Cómo lo logra? ¿En qué país vive? Porque de seguro no vive en Colombia, ni tampoco aquí en la Argentina, ni en Chile ni en Uruguay, ni en el Perú, Bolivia o Panamá, a donde me debo mudar para encontrar una felicidad un poco menos incompleta, en qué país debo respirar para hallar una vida un poco más complaciente. Eso que ahora dicen, que en Colombia somos felices enormemente, que somos el país más feliz del mundo, eso es apariencia, es artificial. Siempre tendremos algún acontecimiento que justifique un poco de tristeza, de desolación. Eso que dicen que somos el país más feliz del mundo no es verdad, yo soy colombiano y les puedo aseverar que no somos tan felices como se cree, como se dice por todo lado, ni somos tan insurgentes como se cree.

¿Cómo se puede ser feliz cuando el ser humano solicita de otros para mantener satisfecho su voraz apetito de ser feliz? He intentado últimamente buscar la manera más económica y cómoda para ser feliz, pero no la he encontrado, es esquiva la felicidad. Me he dado cuenta que mi felicidad está en los demás, no en mí. Mi felicidad debe también alimentarse de pequeños gestos impregnados o por lo menos mínimamente untados de amor hacia mí, de cariño. Muchos no saben, porque muchos no me conocen completamente, pero los últimos dos años y un poco más he estado enamorado, me he mantenido en esas redes escamosas del amor y he aprendido a ser el novio de alguien, a conocer a alguien y a cambiar costumbres por alguien y que ese alguien cambie costumbres por mí, en los últimos dos años y un poco más he sido más feliz que antes, por supuesto no fue una felicidad completa, pero si se acercó mucho a ese estado ilusorio, casi lo fue sino hubiera sido por mi natural torpeza, que siempre lo estropeo todo, siempre daño algo, siempre incomodo a alguien.

A mí me hace feliz que por las noches, antes de dormir me den un besito y me deseen buena noche, me hace feliz que en el cine me tomen de la mano, que también lo hagan en los taxis, soy feliz cuando me cepillan los dientes, cuando me regañan por comer mal, por preferir la grasa en vez de las legumbres, que me besen en los ascensores, que me besen a oscuras, que me besen en la ducha con el agua caliente y con los ojos cerrados, que me besen, en ultimas que me besen donde sea pero que lo hagan con entrega, con devoción, con mucho amor. Me pone feliz que me regalen boxers que me queden grandes y camisetas que no utilizo fuera de la cama, en serio eso me hace feliz. Que me inviten a un café, a unas onces de chocolate espumoso con muffins de chocolate y muffins de queso. Despertar y encontrar sobre la cama el mejor desayuno de mi vida, huevos, jugo de naranja, queso, fruta y pan, me hace muy feliz. Que me abracen, que me mimen, que me muerdan, que me hagan masajes, que me llamen a mi teléfono celular y me pregunten si estoy bien, me hace feliz que me regalen dulces, que me regalen besos, y que me los roben. Alguien dirá que todo esto lo puede hacer cualquiera, y es verdad, pero no será nunca igual, a mí solo me gusta que lo haga una sola persona, nadie más, los demás seres humanos no me gustan, nadie más me gusta.

Yo solo quiero los besos y los brazos de alguien, pero estamos lejos, a cientos de kilómetros, en medio de nosotros deben haber unos ocho países, casi 10.000 kilometos, entre nosotros hay silencio, distanciamiento, no nos vemos ni nos escuchamos hace muchos días, después de vernos y besarnos a diario durante dos años y unos cuantos meses, entre nosotros hay preguntas y respuestas que se niegan a salir, hay silencio, hay amor pero un amor silencioso, cauteloso, tal vez un amor prudente por ahora, o pueda que ya no haya amor y yo esté haciendo planes en vano, o pueda que haya cariño, aprecio, agradecimiento pero no amor, o puede que sí. El amor y la felicidad siempre confabulan, saben que deberían estar siempre juntos pero no siempre es así, ¿por qué? No lo sé.

El amor es la suma de todos los sentimientos, de eso soy testigo, la vida me lo ha enseñado en el ejercicio de la práctica. He amado y me han amado, he amado a una sola persona y me ha amado solo una persona, que yo conozca. Me odian muchos, que conozco, y ese odio tontarrón que inspiro en otros contribuye un poco a mi felicidad.

¿Cuánto tiempo hay que esperar? ¿Cuántas lágrimas hay que derramar?  Me hago estas preguntas a diario porque quiero saber cuándo por fin voy a ser feliz sin tantos reproches, sin contradicciones. Cuento afortunadamente con el inmenso y caritativo amor de mi familia, que me ha demostrado cuanto me aman aun y sabiendo que yo me siento incapaz de gratificar tanto amor hacia mí, y hago lo posible por hacerlo, pero no me alcanza porque es mucho, es desbordante, fuerte y arrasador.  Gracias a ellas, a mi abuela, mi madre, mi hermana y mi perra, todas hermosas, todas amorosas, todas incondicionales, las amo, y no he colocado nunca nuestro amor en duda ni lo he sometido a cuestionamientos, al que si he sometido a la indagación de mis sentimientos exigentes es al amor que nace entre esa persona que viaja hoy por los Estados Unidos de Norteamérica y yo, que no viajo, más bien me siento y escribo al sur del continente, con frio y con las manos inquietas.

–No busques el amor que él llega solo– me dice una buena amiga. –No lo busco, él ya me encontró, lo que pretendo es no dejarlo ir­–  le contesto con seguridad.

Darle tiempo al tiempo ya me está dejando un mal sabor, escucho y leo esa frase por todo lado, no se puede siempre estar esperando porque se corre el riesgo de morir en la espera, y yo no quiero morir esperando nada ni a nadie, no sería justo conmigo, tampoco quiero que alguien muera esperándome, no me lo perdonaría. Tal vez mi felicidad esté mal educada, sea una felicidad caprichosa, una felicidad antojada, exigente y excluyente, pero me gusta, siempre y cuando esté satisfecha yo voy a hacer lo posible por complacerla. Ya ella ha hecho su elección, y eligió a alguien hace dos años y unos meses más, yo simplemente respeto su elección, nuestra elección.

Siempre vamos a depender de los demás, de unos menos y de otros un poco más. No se puede hacer nada ante eso, y no pretendo tampoco retar de ninguna manera al tiempo ni a la vida, pero ya estuvo bueno, ya quiero estar tranquilo, quiero que estemos tranquilos, juntos y tranquilos, juntos y revueltos.

Al final no importa en que país se viva, ni en qué condiciones, ni con que comodidades, (yo prefiero las mejores siempre) lo importante es con quien se decida vivir, esa persona que va a compartir amablemente su tiempo, su espacio y su vida contigo.

 

Giovanni Acevedo

 

Twitter: https://twitter.com/Giovanni_Bta

Facebook: http://www.facebook.com/giovanni.acevedo.5454

Fan Page: https://www.facebook.com/pages/Giovanni-Acevedo/109540275732024?fref=ts

 

Published in Artículos
Domingo, 31 Marzo 2013 20:45

Soy Rosita la putita

Soy rosita, y soy una putita. Tengo la facilidad de llevarme a la cama al hombre que prefiera, y no porque yo sea muy atractiva, más bien es porque la mayoría de los hombres resultan ser más putitos que yo. Con tan solo un escote mostron, o una faldita cortita es suficiente para que sus miembros comiencen a crecer y ponerse muy duritos.  

Soy abogada, trabajo en el congreso de la república, soy colombiana y soy una putita. Me he acostado con derechistas, con izquierdosos, con los del centro independiente y algunos del centro democrático, y en el ejercicio de mis funciones he podido entender porque les gusta tanto el centro. Les encanta el centro, les complace y defienden a capa y espada su elección, no son muy buenos en la cama pero si les encanta el centro, y eso es un punto a favor para ellos. En la cama, como en la política se necesita de versatilidad, de confianza, de mucha destreza y definitivamente de mucho tacto, el que no sepa de tacto nunca será un buen político ni tendrá éxito en la cama.

Yo no tengo problema con que me vea salir con liberales un día, y al otro con conservadores, y al otro con un izquierdoso, la gente lo que no sabe es que en ocasiones nos reunimos todos, en una misma cama, y a todos nos gusta lo mismo. Un poco de trago, una corta conversación para despejar el ambiente, y antes de darme cuenta todos me están sobre mí, me están tocando y me están babeando. No hay uno al que no le guste sentirme, olerme, besarme, lo hacen entre todos, les encanta que yo les haga gestos y les toque sus partes más íntimas, les da placer saber que soy de ellos, de todos ellos.

Ahí, en la cama, en ese nido de mutuo placer se les olvida de que partido son y la ideología a la que pertenecen, se les olvidan sus promesas, su familia, su gente, en ese momento de lujuria lo único que les inquieta es encontrar la mejor manera de satisfacerme y de satisfacerse, sobre todo a ellos, satisfacerse a ellos, porque en realidad nunca piensan en mí, nunca piensan en satisfacerme a mí, más bien ellos me usan a mí para satisfacerse ellos mismos, me utilizan como un consolador para satisfacer sus más profundos deseos. Eso sí que en realidad les inquieta. Y para lograrlo hacen de todo, en cualquier posición y en cualquier lugar, les gusta probar, les gusta degustar nuevas cosas, les encanta empotrar lo que sea, y algunos aseguran que a ellos lo que les metieron se lo metieron sin que ellos lo sintieran, aseguran que si se lo metieron fue a sus espaldas, en todo caso les encanta recibir a la mayoría sino es casi a todos, a pocos les gusta dar y si dan, dan mucho menos de lo que reciben.

Todos se preocupan mucho por satisfacer sus gustos sexuales de cualquier manera. Aquí lo importante es que todos tengan la mejor parte de mí. En alguna ocasión, y lo recuerdo con seguridad, un conservador quiso quedarse con mi seno derecho, puesto que ya un progresista tenía mi seno izquierdo. Mis dos senos son afortunadamente muy generosos. Entonces un ex quiso llegar de repente y quedarse con mis dos senos, y no siendo suficiente para él, quiso quedarse con mi centro democrático, que no es tan puro como algunos lo venden, pero de seguro si esta en todo el centro y aparenta ser democrático. Y así estamos, un conservador se alimenta de mi seno derecho, el izquierdoso de mi seno izquierdo y ex de mi puro centro. Por ahora, como soy una putita no se con quién o con quienes me toque más adelante, como sea me encanta ser de todos.

Los conservadores resultan ser casi siempre todos unos toros, defectivamente saben muy bien como hacérselo a una putita como yo, les encanta saber que soy su putita y me piden que se los recuerde mientras me usan y me comen con mucha pasión. Hay uno, que aunque esta pasado de peso y de edad es supremamente fogoso y ansioso, a él le gusta mucho jugar y me pide que le dé muy duro, es uno de los más conservadores con los que me he acostado. Los liberales, como son liberales son mucho más conocedores y recorridos, ellos son buenos, muy buenos, bueno, no tanto con mi gordito godo y pasivo, pero si son buenos. Con los que me resulta difícil acostarme es con los izquierdosos, estos políticos siempre son cochinos, se visten mal, tienen mal aliento, no saben cómo cogerme, no se les entiende tampoco mucho, me piden y me critican, acusan a los otros de ineptos, de tontos y de egoístas, pero cuando me tienen no logran hacerme gemir como lo hace uno del puro centro por ejemplo. Además que la mayoría son capuchones y eso a mí no me agrada, a decir verdad siempre prefiero evitarlos.

Yo no puedo ser además de putita, mentirosa. Es indecoroso, vergonzoso faltarle a la verdad. Por eso debo dejar claro que no todos me han devorado, y no todos lo hacen repetitivamente, lo hacen con ternura, por lo menos no lo han hecho con la misma ambición como lo han hecho los otros. Si me han tocado y me lo han metido pues yo no me he dado cuenta, así que es como si no lo hubieran hecho nunca. Por lo menos tienen el beneficio de la duda, y eso les permite pararse en frente de una plaza pública y asegurar que nunca han eyaculado su ambición babosa y blancuzca sobre mí. Ellos le reprochan a los otros que si lo hayan hecho conmigo y no con ellos.

Me estoy preparando desde ya para la buena temporada, que es cuando más trabajo tengo, y cuando más me tocan y me usan, cuando más paso de mano y mano y al final termino tan usada que me veo en la aligación de descansar un poco, entonces solo me acuesto con unos pocos, de otra manera ya no tendría vida.

Este es mi trabajo democrático, y como tal debo darles a todos un poco, aunque no por igual, pero si un poco a cada uno.

 

Published in Artículos
Martes, 13 Noviembre 2012 08:59

El Muro de Berlín

El Muro de Berlín también denominado por el mundo occidental como “el muro de la vergüenza” tras casi 28 años desde su levantamiento el Muro de Berlín había sido testigo silencioso y cruel de la Guerra Fría. Un telón de hormigón y alambres, con garitas de vigilancia armadas con ametralladoras que recorría el continente de norte a sur, separando a la Europa occidental de la comunista, el cual había cobrado la vida de innumerables ciudadanos del Este que intentaban pasar a Occidente, pero que este 9 de noviembre de 1989 todo esto llegaba a su fin. Era la estocada final a la Guerra fría, un proceso que había iniciado Gorbachov en la Unión Soviética con su perestroika y que se había propagado como un sueño de libertad por toda la Europa del Este. Alemania volvía a ser una , dividida por las diferencias entre comunistas y capitalistas influenciados por La Unión Soviética y Estados Unidos.


En 1945 llega el fin de la segunda guerra mundial, confrontación bélica que dejo sumida a Europa en el hambre, las enfermedades, sus ciudades y campos destruidos. Las potencias triunfadoras “los Aliados” Estados Unidos, La entonces Unión Soviética, Gran Bretaña y Francia, no lograban encontrar un punto de equilibrio entre sus políticas, tensiones que obligaron a estas potencias a conformar dos bloques ideológicos antagónicos que llevaron al inicio de la “Guerra fría”, el proyecto de los aliados era de tomar el control de Alemania con el fin de evitar de nuevo el surgimiento de un régimen fascista. La Unión Soviética buscaba la recuperación de la sociedad y la economía Alemana de acuerdo a sus principios comunistas, mientras que Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia unieron esfuerzos para buscar una salida a la crisis y la reconstrucción de Alemania.


Los Estados Unidos y la Unión Soviética plasmaron sus diferencias ideológicas con la división de Alemania hasta convertirla; por una parte el Oeste en la Republica Federal Alemana (RFA) se integraba al sistema capitalista, bajo la tutela de las naciones vencedoras Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña, al ingresar a La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) , por otra parte el Este denominada la Republica Democrática Alemana (RDA) lo hacía al bloque socialista, bajo el dominio de la Unión Soviética al firmar el Pacto de Varsovia en 1956. 
En la Alemania Oriental (RDA), tras la muerte de de Wilheim Pieck, presidente desde 1960, el gobierno del Consejo de Estado se basó en el modo soviético. Se colectivizaron las tierras, desaparecieron las medianas y pequeñas empresas y se levantó un Estado totalitario.

La situación económica no era nada prometedora. Gran parte de la población decidió abandonar el país por Berlín occidental, para detener el éxodo de la (RDA), a medida que fue pasando el tiempo el control de los emigrantes se fue haciendo cada vez más difícil, lo que llevó a la administración de la RDA a ejecutar un plan de construcción de un muro que dividiría a Berlín capital de Alemania del régimen capitalista del no capitalista, este proyecto fue manejado como secreto de estado por parte de la administración, trabajos que se llevaron a cabo por los soldados del Ejército Nacional Popular y miembros de la policía fronteriza Alemana, la Volkspolizei construyeron el muro entero en la noche del 12 al 13 de Agosto de1961 bajo el mando de Erich Honecker ex secretario del comité central quien fue el responsable de la planificación y construcción del muro que se convertiría en el símbolo más consistente de la Guerra Fría. El gobierno de la RDA justificó la construcción del muro como una defensa antifascista que desde el 1 de junio de 1962 se instauró la prohibición para el ingreso a la RDA.


Inicialmente existía un solo paso para los alemanes del Este en la Friedrichstrasse; las potencias Oeste poseían dos puntos de control: en Helmstedt, en límites entre Alemania Oriental y la parte principal de Alemania Federal y Dreilinden, en la frontera de Berlín Oriental.
Mientras el muro existió se contabilizaron unas 5.000 fugas a Berlín Occidental; 192 personas murieron al intentar cruzarlo y 200 más resultaron heridas. De los intentos satisfactorios de fuga se cuentan 57 personas, quienes escaparon a través de un túnel de 145 metros de largo. El intento de fuga más recordado fue protagonizado por Peter Fechter y Helmut Kulbeik quien consiguió llegar al otro lado mientras su compañero murió desangrado por el tiroteo mientras los medios occidentales observaban el episodio trágico.

fuente fotografia. portal que.es 

Published in Artículos
Lunes, 29 Octubre 2012 10:53

Mi vida con todas las salsas

 

 

Con mis 24 años no creo que tenga mucho contenido en mi disco duro como para poder escribirles una columna profunda sobre la vida y todos sus derivados y aditamentos, es verdad cuando dicen que la experiencia es sabia y que los sabios son ancianos. Tengo claro que no soy el más experimentado, y aunque tengo unas cuentas canas, ninguna de ellases de sabio, pero para mi edad si pienso como un anciano, chocho, cansón, aburrido y cascarrabias. Muchos desconocidos se refieren a mi como un desconsiderado y malgeniado, cabron y amargado.

 

Afortunadamente son muchos más los que no me conocen bien, y son ellos los que se toman la agradable libertad de construir por mí, diferentes tipos de pensamientos y personalidades que intentan amoldarse a mi manera de ser, es divertido ver como muchos de ellos pierden su tiempo buscándole formas a mis pensamientos sobrealimentados de libros viciosos, columnas de Jaime Bayly, cintas de Quentin Tarantino y muchos, pero muchos capítulos de los Simpsons.

 

Está claro para todos que ninguno de nosotros tomó la decisión de nacer, ni de vivir, no somos responsables de nuestra presencia en el lugar que por azar sexual nos tocó respirar y envejecer mientras la gran vida goza de eternidad. Muchos se aprenden de memoria su nombre completo, numero cedula, número de teléfono móvil, dirección de residencia y la contraseña del Facebook, y ya, se levantan a diario y se consumen abusivamente el aire de los que podemos pensar y llegar más allá de las fronteras conocidas, fronteras que están esperando con impaciencia el día que cualquiera de nosotros las descubra y nos apoderemos de ellas, tal cual como lo hicieron muchos otros que ya muertos logran escabullirse de los posible reclamos que podamos tener hacia ellos. Como sea, malos o no, atractivos o no, gays o no, fueron vidas que no pasaron de manera anónima por la historia de la humanidad, fueron hombres y mujeres (Juana de Arco y algunas mas) que decidieron tomar decisiones, y eso es lo que muchos ignoran hacer.

 

Cada quien es libre de ser el fracasado que quiera ser, a nadie se le puede obligar a ser una persona exitosa, pero si a muchos es posible influenciarlos para que sean hormiguitas que caminan por todos lados cumpliendo con su rol en la sociedad, logrando con sacrificio y esmero una pensión, una casa de dos pisos y un carro no tan bueno, pero que anda. No quiero sonar acido con mis palabras, y no porque me preocupe ofenderlos, si no porque mi intención es que entiendan el mensaje que les quiero compartir hoy, sin compromiso. Mi abuela, tiene como muchas otras abuelas, una infinidad de frases populares metidas todas entre su monederito de cuero, ahorradas a través de los años. Cada vez que tiene la oportunidad, saca una de esas celebres frases y me la sampa con crudeza pero con mucho amor. “El que no oye consejos no llega a viejo” “Si quiere llorar que sea por quien también llore por usted” “Uno no es monedita de oro para caerle bien a todo el mundo” etc…

 

Ella, una señora de más de 65 años de experiencia, millones de canas y muchas facultades para ser considerada una sabia, es responsable de mi temperamento y terquedad a la hora de tomar mis decisiones, y si bien a mi edad no he logrado descubrir un nuevo continente, o tomarme el poder de un país a la fuerza, ni tampoco he descubierto la vacuna contra los idiotas, si logré, lo que muchos otros hombres con discursos embriagados de testosterona y adictos al poder no lo han logrado. Yo encontré el amor de mi vida, y lo encontré sin buscarlo, yo me enamoré y logre enamorar al amor de vida, con sacrificio y decisión por supuesto, pero lo logre. Ahora que alguien me diga si a Alejandro Magno no le costó sangre, sudor y lágrimas conquistar con decisión a Fenicia, Egipto, Mesopotamia y Judea entre otros. No todos los hombres logran conquistar al amor de su vida, muchos lo ven lo dejan ir por miedo a tomar una decisión fuerte y enérgica. Grandes han logrado conquistar a otros grandes, como lo hicieron Platon y Aristoteles, el amor demanda compromiso y dedicación, sinceridad y cariño, el amor necesita dos vidas condimentadas para lograr fortalecerse lo suficiente como para perdurar en el tiempo, mientras la felicidad sea uno de sus patrocinadores.

 

Yo, aunque soy un aburrido, amargado y malgeniado bogotano con sed de ser un pésimo escritor, me gusta comerme mi vida junto con la persona que amo, degustarla y sentirla en cada gran bocado que nos mandamos en los mejores momentos, sin miedo a engordarnos y con la responsabilidad de darle pequeños mordiscos a quienes quieran hacer parte de nuestro proceso. Mi meta personal no es ser un gran arquitecto, o el más tramoyero abogado, yo no pierdo tiempo buscando la manera de ser el más grande empresario, yo ya tengo en mi vida lo que muchos hombres no han logrado encontrar, por eso mi meta personal es comerme mi vida a diario sin desperdiciar una sola morona, y con el nítido deseo, que el día que muera, no dejarle sobras a nadie. 

 

Mi vida, me la como con todas las salsas, y usted?

 

Twitter: @Acevedocol 

 

 

Fuente fotografia. mqciencia.com

 

Published in Artículos
Página 2 de 4

Palabras Sociales - www.palabrassociales.org