Jueves, 05 Diciembre 2019

Tener el apoyo de las redes sociales y la tecnología, es sin duda una muestra de la instantaneidad y transformación que ha tenido el periodismo. Sin embargo, no siempre se entrega una información eficaz, pues en varias ocasiones muchos portales de noticias actúan como un perfil más de chistes, memes o vídeos graciosos que hasta ya han sido publicados.

Otra característica de las redes sociales es la interacción del emisor con el receptor, pues las personas comentan sus críticas y opiniones (que son en la mayoría negativas). Leer estos comentarios permite analizar el efecto de la información emitida por los medios de comunicación en los receptores.

A modo de queja, comentarios como: “esta noticia es vieja” o “deberían publicar noticias de importancia, no esta bobada” son los más comunes y no precisamente en los medios de comunicación menos reconocidos. Todo lo contrario. Muchos perfiles informativos aprovechan fotos, vídeos y demás contenidos, que ya han sido publicados y compartidos muchas veces por los usuarios, para convertirlo en una “noticia”, lo cual genera este tipo de comentarios. Esto no quiere decir que no haya más información interesante por publicar, tal vez es el problema del rating y del espectáculo lo que sigue deteriorando la información.

No es novedoso referirse a los grandes medios como productores de noticias de espectáculo y farándula, pero vuelvo al punto de que la comunicación ha cambiado, no se trata de una comunicación vertical, caracterizada por la poca interacción y participación del receptor, sino de una comunicación horizontal, sin límites de tiempo ni espacio, lo cual pone al espectador en un lugar crítico y reflexivo. Me atrevería a decir que la tecnología promueve una generación difícil de manipular y más consciente de la realidad social, pues no sólo dependemos de la información de la televisión o radio, sino que tenemos todo para profundizar en diferentes temas.

De este modo, el reto para los periodistas es explotar las distintas herramientas tecnológicas que tienen para desarrollar su profesión y no dejar que su esencia sea reemplazada en un futuro por las mismas.

T. @lau94rodriguez

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Sin duda, las nuevas tecnologías de información y comunicación componen una lógica comunicativa, caracterizada por ser totalmente diferente respecto a los medios tradicionales. Tenemos la posibilidad de romper espacios y acceder al lugar del emisor. Además, se evidencia una multiplicación de fuentes de información. Estos medios se han convertido en espacios en los cuales se proponen debates y diferentes posturas sobre temas de debate público, lo cual ha transformado considerablemente distintas esferas como la política. De este modo, todos los aspectos de la vida cotidiana, las expresiones artísticas y perspectivas sobre el orden político y social tienen un lugar importante en la Red.

Por otro lado, para algunos políticos, invertir en una cibercampaña ha sido una gran puerta para su victoria. En Colombia, Antanas Mockus fue el candidato a la presidencia con mayor popularidad en las redes; sin embargo, no fue suficiente para salir victorioso. Por tal razón es conveniente cuestionarse sobre las características que debe tener una exitosa campaña y sobre todo, si debería aplicarse en todos los casos. Y desde el punto de vista de los ciudadanos, las cuestiones serían: ¿Qué nos mueve a votar, si tenemos claro que nuestro voto individual no hace una gran diferencia? y ¿Qué nos impulsa a plantar nuestras opiniones sobre política en Internet? La pertenencia que queremos tener en diferentes grupos y el dominio de las redes podrían ser la respuesta.

La política actual, que se realiza en el ciberespacio, tiene diferentes efectos, por ejemplo, el seguimiento que los ciudadanos pueden llegar a hacerle a un político obstaculiza la posibilidad de que mienta. Además, las nuevas tecnologías nos acercan a esa idea de democracia deliberada, los debates políticos se caracterizan por su rapidez y el ciudadano adquiere poder al convertirse en un ser participativo, que tiene la capacidad de ampliar sus relaciones y romper con un orden jerárquico. Los medios de comunicación, mientras tanto, luchan por mantenerse y adaptarse a los nuevos modos de hacer política.

T.@lau94rodriguez

 

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Lunes, 18 Noviembre 2013 13:51

Así me comunico yo, ¿y tú?

Sale el sol dando comienzo a un nuevo día, pero él no se fija en eso, su sol es de color blanco con azul y a medida que pasa el día, va cambiando el tono, se puede ver al negro hacerle compañía al blanco, a veces se les une el verde y en otras ocasiones un pajarito azul.

Su mundo se basa en estos colores de los que sólo se aparta cuando es menester, su vida se mide en barras de energía y ya no depende de los alimentos ni de las horas de descanso que nutren su humanidad. Todo lo que él considera necesario es tener dos manos a las cuales lleguen sus pensamientos, ya que no se dirigen a su boca para que cese el silencio que lo acompaña desde que abre sus ojos.

¿Por qué sucede esto? Simple y sencillamente porque para él, realmente, ya está en un estado cercano al olvido aquello de comunicarse por medio de las cuerdas vocales. De esta forma, sus dedos terminaron siendo, al parecer, el nuevo hogar permanente de esa voz que no vio futuro en los sonidos; así construye su vida desde hace un largo tiempo. Para él perder su forma de comunicarse, es como no tener partes tan vitales como un ojo o una de sus manos, por eso ruega y suplica a sus dioses, principalmente a uno de carne y hueso que se hace llamar Zuckerberg, que no le fallen ni hoy ni nunca.

Esta pantalla le ha hecho desconocer y olvidar momentos fundamentales de la existencia humana… ¿humana? Tampoco recuerda qué es eso, no sabe cuándo vio por última vez una sonrisa que no estuviera conformada por un signo de puntuación y una letra. El ocaso se muestra imponente como siempre, pero él sólo descansa cuando su batería se acaba o cuando cae físicamente exhausto preparándose para otro día más de actividad social tecnológica.

Luego de dos años, parece que por fin su voz está haciendo esfuerzos para regresar a su boca. Todo se lo debe al color morado que empezó a ser su compañero desde hace unos meses y rápidamente ocupó un lugar entre sus favoritos. Su equipo, del que depende su existencia, ha avanzado mucho en estos meses y ahora le permitirá retomar esa actividad, tan común de las personas pero que es un mundo inhóspito para él.

Todo estaba preparado. La llamada, por cortesía del teléfono morado, estaba entrando. Con expectativas respecto a lo que ocurriría, tocó el botón que establecía la comunicación. Escuchó una voz femenina que le pareció espectacular y quiso decir algo. Pero no pudo. Luego de un minuto con intentos en vano para musitar alguna palabra, su interlocutora finalizó la llamada.

La tristeza se apoderó de su ser y quiso llorar, pero al no haberse separado de la pantalla por muchos meses, lo más cercano que recordaba a eso era un emoticón que componían un signo de puntuación, una comilla simple y el signo de apertura de un paréntesis.

De repente algo que luchaba por salir desde hace mucho tiempo, emergió y le hizo preguntarse qué era. Recordaba que eso tenía un nombre… santi… sen… senti… ¿Cómo era? Por primera vez en años se detuvo a pensar. No conseguía dar con la respuesta, pero sabía que era algo muy, muy bueno. Esa voz era especial, mágica. Había tocado sus fibras más íntimas, aquellas que todavía no habían olvidado qué era la interacción humana.

Otra duda que lo asaltó fue la imposibilidad de emitir algún sonido. Pero eso no era de extrañarse. Había pasado semestres completos sin pronunciar una sola palabra. Debido a que vivía solo, no tenía alguien con quien interactuar en su vivienda.

Intentó emitir el sonido más básico que existe. Nada. Otra vez. Menos aún. Lo hizo durante las siguientes dos horas, pero el progreso fue casi nulo. Se puso en contacto con ella a través de sus dedos pero le insistía en que tenían que hablar. Sin saber qué hacer, contactó a alguien para relatarle su situación, pero no lo tomó en serio. La angustia y la desesperación se apoderaron de su ser.

Continuará…

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