Martes, 07 Abril 2020

prueba.jpg

Noches frías y oscuras

Written by
Rate this item
(0 votes)

El tipo del que les hablo no es otra cosa que un mortal más, un hombre con la necesidad de correr lejos, pero sin tener piernas le resulta prácticamente imposible. Este masculino quiere respirar, pero sus órganos vitales para esta labor se encuentran afectados por decisiones de la vida. Poco a poco logra respirar de manera pausada, por lo que se ve obligado a caminar y pensar de la misma manera, sus manos en las noches se tornan frías y tímidas, sus ojos lloran al son de los latidos de su corazón que. por lo regular, se vuelven hostiles y se sienten como si quieran romper el pecho a medida que le bombean sangre al corazón de este mortal más. Su conciencia se ve asaltada por un derroche de recuerdos que se plasman en la oscuridad de su cuarto, haciendo la escena una tortura despiadada.

Las lágrimas se multiplican de manera irracional, incontenible, inconcebible. Desde algún lugar una voz comienza a hablarle, pidiéndole que se tranquilice, asegurándole que tan pronto el sol se asome, este martirio terminará… la voz es también producto de la imaginación de quien en este momento da vueltas en su cama, húmeda por las lagrimas derramadas noche tras noche. Este semejante le pide a la vida a gritos entrecortados por el llanto que lo domina, tener a quien ama cerca de su cuerpo, le pide que le permita abrazar la institución carnal de la persona producto de tanto amor. La vida silenciosa le escucha, pero permanece como siempre: distante y prudente.

En ocasiones, el ardor en sus ojos producido por las saladas lagrimas y el cansancio anormal de su cuerpo logran conquistar el sueño proporcionándole descanso pero no alivio. No es necesario que pase mucho tiempo para que el pernoctar resulte una opción más de martirizar la existencia de alguien que ama sin medida alguna. El frío melancólico calador de huesos tiene la destreza necesaria para traspasar los muros de su cuarto, las cobijas y la carne viva de este hombre con la fina intención de generarle la penosa sensación de desespero. Aquí no vale nada, ni la clemencia, ni el amor, ni sus arrepentimientos, ni su condición; este hombre debe pagar por la traición vulgar y descarada de la infidelidad a alguien que muy seguramente no sufre como él, pero lo necesita de igual manera.

Hay momentos en que el silencio invade la habitación, las lágrimas parecen satisfechas y el ambiente toma una tonalidad reflexiva, necesaria para intentar entender todo lo que les estoy relatando de manera sincera y espeluznante.

La calma llega, el consuelo aparece, la tranquilad hace presencia y todo esto porque este hombre confía en la vida, confía en el amor, tiene la convicción que el momento de estar con quien ama tendrá que llegar tarde o temprano, eso no importa, lo importante es que llegará en el instante que la situación lo permita. Cierra sus ojos y comienza a pensar amorosamente en ese momento anhelado por sus sentimientos y su razón.

Después de esto, poco le queda por escribir y poco le queda por pensar, tal vez lo único que le espera para esta noche es soportar el sufrimiento al que está condenado por la vida, por la razón y la justicia de su corazón empecinada en darle la lección necesaria y justa para entender que lo bueno de la vida está en las pequeñas cosas y lo bonito en la persona que nos hace escribir lo que evidentemente escribo en este momento,

El tipo del que les hablo firma y se dispone amar porque para eso está hecho.

 

Giovanni Acevedo

Read 3093 times
Giovanni Acevedo

Bogotano irreverente, sincero, directo y crudo para decir lo que piensa. Escritor, columnista crítico y promotor del voto joven, del voto inteligente. Para muchos políticos, una piedra en el zapato, una fastidiosa realidad.

www.facebook.com/giovanni.acevedo.73?fref=ts

Palabras Sociales - www.palabrassociales.org

Bogotá - Colombia Cel: (57) 3105601719