Jueves, 12 Diciembre 2019
Lunes, 09 Julio 2018 07:38

Inhabilidad de Antanas Mockus

En Palabras Mass hablamos sobre el pronunciamiento del fiscal sobre corrupción y acerca de la curul de Antanas Mockus 

Invitados: Antonio Sanguino Páez - Ciro Alejandro Ramirez Cortés porCanal BoxMov
Con Maria Gardeazabal - Lorena Castañeda | Dirige Beto Diaz

VER PROGRAMA https://goo.gl/6vK4uH 

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Viernes, 13 Junio 2014 09:02

El apoyo de Antanas Mockus

Todavía recuerdo la sensación que vivimos los más jóvenes con la candidatura presidencial de Antanas Mockus para el período 2010 – 2014. Recuerdo el estribillo de las canciones de sus propagandas políticas “Llegó el día; llegó, llegó; llegó el día llegó, llegó. Abran las ventanas pa’ que entren Antanas y el sol”. También los girasoles y las camisetas verdes.

Por primera vez en mucho tiempo, nos sentíamos identificados con las propuestas de algún candidato, en la que su bandera era la educación, erradicar la corrupción y el clientelismo. Creímos que él si era capaz de acabar con todos estos males, que sus palabras no se iban a quedar en palabras; en él vimos, lo que nunca hemos visto en otros candidatos, vimos que él era diferente a todos, vimos que él si era el indicado para darle otro rumbo al país. Tuvo una gran acogida en redes sociales y nos alcanzamos a ilusionar con su triunfo.

Infortunadamente esto no pasó, de un momento a otro todo se desplomó, ¿Por qué? Porque no contó con la suspicacia del actual mandatario Juan Manuel Santos, porque para sobrevivir en la política colombiana se necesita de esa mal llamada “malicia indígena”. En los debates electorales sí que se vio eso y más adelante ganaría las elecciones con una votación nunca antes vista. Mockus ganó sólo en los departamentos Facebook y Twitter.

Sin embargo, estas elecciones han sido muy diferentes a las pasadas; lo único que han despertado en los jóvenes y en la sociedad en general ha sido vergüenza y repudio, lo cual se reflejó en los resultados de la primera vuelta electoral con tan baja votación. La gran mayoría de ciudadanos no sabemos cuáles son sus propuestas y para identificar y resaltar a los candidatos, lo hacemos muy fácil: por un lado está el candidato de la mermelada que quiere hacer la paz y por el otro el candidato de las chuzadas que quiere continuar con la guerra.

Las elecciones en curso giran en curso a un tema: la paz. Y aunque la sociedad no tenga conocimiento de los temas que se han pactado en el proceso de paz en La Habana, sabemos que es fundamental llegar a un acuerdo; para no tener que ver más muertos, ni más soldados heridos, ni más niños en la guerra, ni más familias desplazadas, ni más violencia.

Antanas Mockus ha decidido apoyar este mismo proceso, y por eso ha aparecido en una propaganda de televisión invitándonos a votar y a ser partícipes de este proceso democrático por una Colombia sin guerra. A pesar de las diferencias políticas que puedan existir entre Juan Manuel Santos y Antanas Mockus, lo bueno y lo malo; él ve que la paz es lo más importante, por encima de los demás problemas del país y del rumbo que lleva. Por el contrario del senador Jorge Enrique Robledo o el mismo Enrique Peñalosa que decidieron dar un paso al costado en un tema tan trascendental.

Él ha tomado la decisión de apoyar la gestión de Juan Manuel Santos y de votar por una posible solución al conflicto armado que ha durado más de 50 años. Esta decisión nos demuestra que debemos empezar por superar las diferencias, aceptar las cosas buenas de los demás y unirnos para conseguir nuestros objetivos. Esperemos que esta decisión sirva para lograr la paz que tanto anhelamos.

@Joseph_and24

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Viernes, 05 Julio 2013 21:26

La Cicuta de Mockus

A diferencia de algunas campañas, de las que me han llamado sus protagonistas para que les apoye en su proyecto político, el fenómeno de Antanas Mockus llamó mi atención, aún sin conocerlo en persona, para ese entonces, sus ideas como “Creo ser capaz de poner lo mejor de mí, pero sobre todo de convocar a la gente para que ponga lo mejor de sí” nos convocó a unos amigos y a mí a la verdadera unidad nacional.

No a la de Santos que tenía como protagonistas a los diferentes presidentes de Partidos como Rafael Pardo, Germán Vargas Lleras, que posteriormente se convertirían en sus ministros canjeando sus votos con puestos. La unidad nacional de Mockus la respaldaban, a su vez, los jóvenes con sus ahorros rompiendo el marrano, a diferencia del que se repartía en platos durante la campaña de Santos.

Con mis amigos decidimos que la campaña en Bogotá contaba con suficiente apoyo, por tanto en decisión con todos, nos fuimos a un municipio en particular de donde era oriundo uno de ellos, Tal sorpresa nos llevamos que ya había un Mockus en el pueblo, y este era el médico, que mientras paseaba en su bicicleta le gritaban: ¡Mockus, Mockus, Mockus! Su labor consistía  en ayudarle a la gente, algo así como: Yo lo hice porque quise, a mí no me pagaron. Al ver que sus acciones eran afines con las ideas mockusianas, terminamos uniendo esfuerzos, y en el desarrollo de la mini campaña incluimos ejercicios de confianza, similares a los usados en otros escenarios por Mockus.

Todo esto fue una locura, no por la Ola Verde de Mockus, sino por otros eventos como el desbordamiento del Magdalena, que nos impidió en ocasiones llegar a veredas de este municipio, sin contar con el tremendo impacto que nos llevamos al ser recibidos con la petición de dádivas para votar por nuestro verde candidato, en tanto que nuestra campaña contendora, tenía toda la maquinaria política a su favor, incluido los gamonales del pueblo.

Nunca antes había visto una emoción tan desbordada, de parte de los jóvenes y de aquellas personas que quieren un cambio trascendental en Colombia, creo que sigue siendo un sentimiento que anhelamos algunos y que, en cambio, a otros les suscita escozor porque defienden lo establecido, conservar los hábitos insanos de la política tradicional, a veces rojos de la ira por no robar lo suficiente, y en otras azules, como pálidos, sorprendidos ante su propia infamia, que pretende conservar las riquezas en exclusiva.     

Al término de la campaña, lamentablemente, no se obtuvo el deseado triunfo en las urnas, aunque quedó el precedente de que sí es posible pensar un mejor país sin acudir a artimañas, manteniendo sus principios y obteniendo resultados concretos. El hecho de obtener más de mil votos en la primera y segunda vuelta en este municipio, fue un evidente éxito, a pesar de que hoy lo gobierna una “Zarta” de mentiras.

En el ámbito nacional, la contraparte, denominada “Prosperidad Democrática”, acudió al engaño y persuadió a la gente de la impudicia del líder verde, le recordó el haberse bajado los pantalones veinte años atrás, lo calificó de ateo por haberse casado en un circo y su Parkinson le valió el epíteto de “Caballo Discapacitado” por parte del “Gran Colombiano”, entre otras cosas, en las cuales imperó “El Todo Vale”.

Unos añitos atrás, tanto a Jesús como a Sócrates les sucedió un acontecimiento semejante, fueron catalogados de herejes, de locos e incluso de revolucionarios, aunque después aquellos quienes los juzgaron, usufructuaron e hicieron como propias sus ideas. Aquellos escribas y fariseos siempre han existido, hoy se camuflan como periodistas y asesores de campaña, han hecho pan de cada día, “el miente, miente, que algo quedará” de Joseph Goebbels, ministro nazi de propaganda, que cuenta entre sus seguidores con J.J Rendón y José Obdulio Gaviria.

En suma, la honestidad radical del maestro Antanas, lo llevó a su “fracaso”, prefirió ser coherente en su discurso y alejarse hasta el presente del partido verde, al no aceptar la compañía del “Gran Colombiano”, como lo sugería su ex co-partidario Enrique Peñalosa, que a la postre perdería en su carrera a la Alcaldía de Bogotá. Tomó entonces Mockus la Cicuta y acabó con su vida política.

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